| En Salta

Procesan a un empresario por contrabando de una tonelada de cocaína

El empresario del transporte de nacionalidad bolivana Josè Sejas Rosales fue procesado por el traslado de cocaína con camiones de su empresa en la provincia de Salta.

Sejas Rosales es un viejo conocido de la justicia salteña.

Sejas Rosales es un viejo conocido de la justicia salteña.

El juez federal de Salta, Julio Leonardo Bavio, dictó el procesamiento con prisión preventiva del empresario boliviano José Luis Sejas Rosales, al entender que existen suficientes indicios como para responsabilizarlo por el delito de contrabando de estupefacientes y precursores químicos, doblemente agravado por el uso de documentación ideológicamente falsa y por la cantidad de personas que intervinieron. A los fines de materializar la detención, el magistrado mantuvo la orden de captura internacional que pesaba desde el 10 de julio pasado sobre el transportista, para lo cual libró exhortos diplomáticos a su par competente del Estado Plurinacional de Bolivia.

En sintonía con el pedido del titular de la Fiscalía Federal N°1 de Salta, Ricardo Toranzos; del fiscal federal coordinador de ese distrito, Eduardo Villalba, y del fiscal general a cargo de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), Diego Iglesias, Bavio ordenó la acumulación de las 12 causas relacionadas con Sejas Rosales, que en su gran mayoría tramitaron ante el Juzgado Federal de Orán.

Los representantes del Ministerio Público habían calificado como “una afrenta a la lógica más elemental” responsabilizar sólo a los choferes de las maniobras de contrabando a partir de la atomización de todas aquellas investigaciones vinculadas a la organización criminal transnacional, que operaba bajo una misma modalidad, con una probada red de vinculaciones legales, comerciales y hasta familiares.

Así las cosas, la investigación en los distintos expedientes relacionó la participación de la organización montada por Sejas Rosales en el tráfico de, al menos, 918,505 kilogramos de cocaína y más de 35.000 litros de precursores necesarios para la elaboración de ese estupefaciente.

“(…) cabe subrayar que de las probanzas incorporadas al legajo apreciadas en forma conglobada, tal como fueron minuciosamente entrelazadas por los representantes del Ministerio Público Fiscal en su pormenorizado escrito (…), permiten alcanzar un sólido cuadro probatorio en el sentido de que José Luis Sejas Rosales, el día 14 de febrero del año 2014, obró en la condición de autor del contrabando de cocaína en estado líquido (…), que fue hallada oculta en un interior del tanque de combustible izquierdo de un camión (…)”, debiendo responder con igual carácter de autor “respecto del contrabando de 35,00 M3 de tolueno, que se encontró en el acoplado cisterna dominio 2197-GSP, el cual era conducido por Félix Fernando Claure Castedo”, que fuera consignado falsamente como alcohol etílico en la documentación aduanera, indicó Bavio en su resolución.

En el marco de la investigación de ese hecho, Sejas Rosales había sido detenido por el titular del Juzgado Federal de Orán, Raúl Juan Reynoso, en abril pasado, tras recibirle declaración indagatoria a raíz del pedido efectuado por la PROCUNAR.

Sin embargo, días después dicho magistrado dispuso su “libertad provisoria”, al procesarlo como partícipe secundario en relación al delito de tentativa de contrabando de estupefacientes por la cocaína diluida detectada en el vehículo. Además en dicha resolución, se omitió valorar la responsabilidad por el contrabando del precursor químico, el cual había sido entregado por ese mismo magistrado a pedido del imputado, cuando todavía no se contaba con el resultado de la pericia química que determinó la presencia del tolueno.

En su defensa, Sejas Rosales aseguró que ningún camión de su propiedad estaba involucrado en el contrabando, que la unidad incautada pertenecía a una firma ajena a “Creta SRL” (está sí de su propiedad) y que ni siquiera conocía al conductor. A la hora de valorar las pruebas reunidas en el expediente, el juez Bavio desechó cada uno de estos puntos.

“El argumento defensivo de José Luis Sejas Rosales en el sentido de que ni el camión utilizado, ni el chofer que lo conducía, como tampoco la empresa de transporte eran asunto suyo, luce absolutamente vulnerable”, señaló el magistrado.

Y agregó que, por el contrario, “puede aseverarse enfáticamente que José Luis Sejas Rosales proveyó la organización funcional a través de la empresa subcontratada que él mismo controla y dirige, impartió instrucciones al chofer y demás (todos ellos absolutamente fungibles) financió económicamente y delineó una estrategia operativa para lograr la consecución de la operación de transporte de cocaína y tolueno” desde Bolivia hacia la Argentina, para su posterior comercialización o exportación. Para ello, habría subcontratado a Freddy Pérez Ruiz para que aportara su vehículo y a Félix Claure Castedo, como chofer.

Testimonio

En su declaración testimonial, un testigo de identidad reservada indicó que Sejas Rosales pasó de trabajar como chofer a convertirse en un poderoso empresario del transporte, con una flota de más de 250 camiones cisternas, todo ello en un margen escaso de tiempo, lo que atribuyó a su participación en el negocio del tráfico de estupefacientes. A su vez, brindó detalles de las sospechas y procesos judiciales abiertos en Bolivia sobre la participación en el narcotráfico e incluso aseguró que el acusado intentó frenar una investigación en su contra mediante un soborno de 250.000 dólares. Finalmente, declaró que Sejas Rosales presionó a las familias de los choferes imputados para que éstos se inculparan exclusivamente y de este modo deslindar su responsabilidad ante la justicia argentina.

Medidas

Además de dictar el procesamiento con prisión preventiva, el juez Bavio ordenó embargos sobre los bienes de Sejas Rosales hasta cubrir la suma de 2,5 millones de pesos, “a fin de garantizar la pena pecuniaria y costas que pudieran recaer”. También, citó a declaración indagatoria para el próximo 20 de octubre de Oliver Sejas Vargas, hijo de José Luis Sejas Rosales, por estar sospechado de cumplir un importante rol operativo en la estructura de la organización, y asimismo, a los dos agentes aduaneros Isabel Mamanni Vaca y Víctor Horacio Estrada, quienes figuran como apoderados de las empresas de transporte que integran la organización narcocriminal y suscribieron diversos Manifiestos Internacionales de Carga por Carretera (MIC) que resultan ser ideológicamente falsos.

Fuente. Fiscales.


Compartir: 
Etiquetas:  ,