| Carlos Rozanski

Renunció el camarista que condenó al represor Etchecolatz

El camarista de La Plata tenía una denuncia por maltrato en el Consejo de la Magistratura. Denunció presiones y que había una campaña en su contra.

El camarista Carlos Rozanski, presidente del tribunal de La Plata que condenó a prisión perpetua al represor Miguel Etchecolatz y al cura Christian Von Wernich, presentó ayer su renuncia al cargo.

Rozanski, que dejará la función a partir del 1 de noviembre, fue acusado ante el Consejo de la Magistratura de la Nación por supuesto maltrato laboral contra su personal, a partir de una denuncia del jefe de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), Julio Piumato.

El abogado de Rozanski, Eduardo Barcesat, confirmó la presentación de la renuncia ante el Ministerio de Justicia de la Nación, la que “ya fue aceptada”, y dijo que el juez decidió “acogerse al régimen jubilatorio, porque ya cuenta con los años necesarios de edad y servicio”.

Barcesat evitó precisar si la renuncia está vinculada con la acusación ante el Consejo -que preside el abogado Miguel Piedecasas-, pero aclaró que con su retiro la denuncia “se volverá abstracta”.

El abogado aclaró que no sucederá lo mismo con la denuncia penal queRozanski hizo contra la Comisión de Disciplina y Acusación del Consejo, que le realizó un sumario administrativo por la causa por supuesto acoso laboral.

Rozanski, de 65 años, estudió Derecho en la Universidad de Buenos Aires, fue camarista y en el año 2000 se convirtió por concurso en juez del TOF 1 de La Plata, desde donde condenó a varios represores por crímenes de la última dictadura militar.

El ex Director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, MiguelEtchecolatz; el ex capellán de esa fuerza, Christian Von Wernich y el ex ministro civil de Gobierno bonaerense, Jaime Lamont Smart, fueron algunos de los que pasaron por su banquillo y fueron sentenciados a cadena perpetua.

Rozanski recibió cuestionamientos por su desempeño al frente del Tribunal Oral. El primero surgió en 2009, cuando tras el nombramiento de Pablo Bertuzzi como tercer integrante del TOF 1 se solicitó al Consejo de la Magistratura la realización “urgente” de una auditoría en el tribunal para determinar el estado de varias causas pendientes.

Al tribunal que presidía Rozanski se lo acusó de abandonar los expedientes que no tuviesen vinculación con delitos de lesa humanidad o personas privadas de su libertad, por lo que se decidió conformar un juzgado aparte para las causas comunes y dejar al TOF 1 al frente de los crímenes de la dictadura.

Denunciado por Piumato

 En 2011, Rozanski fue denunciado por Piumato por supuesto maltrato contra parte del personal que estaba a su cargo en el TOF 1 platense.

Por entonces Piumato aseguró que la denuncia no buscaba “hacerlo destituir”, sino que “cese la conducta persecutoria y violatoria de los derechos humanos que afecta no solo a los trabajadores sino a sus familias”.

La embestida contra el juez incluyó panfleteadas en los tribunales platenses, donde lo acusaron de “gritarle a empleadas embarazadas” y de “violencia de género”, y se coronó con un paro de los juzgados federales de la región el 13 de octubre de 2011 para denunciar el acoso laboral.

Rozanski aseguró que Piumato trató de “ensuciar gente gratuitamente” y luego lo denunció por “presiones y amenazas”, mientras advirtió públicamente que se estaba desarrollando un “plan de desestabilización” en su contra.

La última acción en la pelea contra esa acusación fue los primeros días de este mes, cuando Rozanski denunció a todos los integrantes de la Comisión de Disciplina del Consejo de la Magistratura por “resucitar” la denuncia de Piumato, la que consideró “prescripta y archivada”.