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Reacomodamientos en la Corte provincial y un encuentro que provocó enojo

El presidente de la Suprema Corte organizó un encuentro con quien se menciona como próximo ministro de Seguridad.

Eduardo de Lázzari, presidente de la Suprema Corte.

Se está reconfigurando el tablero de poder en la Justicia de la Provincia de Buenos Aires, de cara a los nuevos tiempos políticos, tal como ocurre en la Justicia federal. Fuente de la Suprema Corte provincial dijeron a CyR que la confrontación entre el titular del tribunal Eduardo de Lazzari y el juez Sergio Torres (que llegó propuesto por la gobernadora María Eugenia Vidal desde un juzgado federal en Comodoro Py) se encuentra en su punto de mayor densidad.

El conflicto reciente fue que De Lazzari organizó una reunión entre algunos integrantes de la Corte bonaerense con una figura central del armado de poder del candidato Axel Kicillof: el ex titular de la policía aeronáutica Marcelo Saín. Torres fue marginado de esa reunión y cuando conoció la realización del ágape estalló contra De Lazzari.
Un mes antes de las PASO, que provocaron un temblor en Cambiemos, De Lázzari fue el eje de una polémica con el gobierno provincial cuando dijo que existen “causas armadas artificialmente”, así como episodios de “abuso de arrepentidos”, utilización de “espías” y “traficantes de escuchas telefónicas”, además de “fallos mediáticos”.
Pero el supremo provincial fue más allá cuando advirtió que hay “un dato que empezó a percibirse con mayor nitidez en el orden federal pero que ahora muestra sus síntomas también en el ámbito de la Provincia”, al hablar durante un encuentro de jueces penales de la provincia de Buenos Aires.
“Estoy hablando de causas armadas artificialmente, estoy hablando de abusos de testigos de identidad reservada, de arrepentidos, de factores de presión que inducen, fomentados y fogoneados por ciertos medios de prensa, a dictar condenas mediáticas y que llevan a un panorama sinceramente deplorable, en donde influyentes de todo tipo, espías, traficantes de escuchas telefónicas, con ciertas complicidades de algunos magistrados y miembros del Ministerio Público, terminan por generar un panorama que es absolutamente preocupante”, sostuvo el magistrado.
Esas declaraciones generon críticas tanto a nivel nacional como a nivel provincial. Fueron antes de las elecciones primarias que marcaron un nuevo horizonte en la política a partir de diciembre próximo.
Saín está sonando muy fuerte para el ministerio de Seguridad del eventual gobierno de Kicillof. La ausencia de Torres es entendible: el ex juez federal es cercano a Dario Richarte, abogado radical cercano a la SIDE, que tuvo en el pasado una relación tumultuosa con Saín. Richarte fue el número dos del organismo durante el gobierno de la Alianza.
El nombrado Saín es  Licenciado en Ciencias Políticas y experto en temas de seguridad, también fue viceministro de Seguridad bonaerense entre julio de 2002 y enero de 2003, durante la gestión de Felipe Solá. En el kirchnerismo fue el creador de la PSA y fungió como director de la escuela de inteligencia de la AFI, cuando Oscar Parrilli asumió en 25 de Mayo.
En La Plata se comenta que el desembarco de Torres en la Corte se gestó entre Richarte y el directivo de Grupo América Mariano Hochbaum, que tiene una relación de extrema confianza con la gobernadora Vidal. Cuando se hizo el movimiento se especulaba con que Vidal sería reelecta y que Torres iba a ser promovido a a la presidencia del tribunal. Pero, una vez más, pasaron cosas.

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