| Reportaje

Rabbani dijo que a Nisman “lo mataron porque no tenía pruebas para acusar a Irán”

El acusado de ser el autor intelectual del atantado a la AMIA dio un reportaje a Radio 10.

Rabbani tiene un pedido de captura.

El ex agregado cultural iraní en la Argentina y principal acusado por Alberto Nisman en la causa por el atentado a la AMIA, Mohsen Rabbani, evaluó hoy que al ex fiscal de la UFI-AMIA “lo mataron porque no tenía pruebas para acusar a Irán”.

“Yo pienso que lo mataron para que no se sepa la verdad, que no se sepa que tenía las manos vacías de acusaciones”, aseveró Rabbani en diálogo con radio 10, aunque en otro pasaje de la entrevista también sostuvo que pudo haberse tratado de un suicidio inducido.

El diplomático, ex miembro de la embajada de Irán en Buenos Aires, vinculó la muerte de Nisman, ocurrida en enero de 2015, a la necesidad de evitar que concurriera a explicar su denuncia por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA al Congreso, donde, dijo, quedaría en evidencia que no tenía pruebas para acusar a Irán ni a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“¿Por qué cuando Alberto Nisman tenía la oportunidad de testimoniar o aclarar ante los diputados, que podían hacer preguntas muy precisas, lo mataron? ¿Por qué lo mataron? ¿Quién mató a Nisman? ¿Por qué ocultan la verdad? ¿Por qué deben llevar a la cárcel a (Luis) D´Elía porque viajó a Irán?”, se preguntó Rabbani.

Durante el reportaje, Rabbani sostuvo que tanto la investigación del atentado a la AMIA como la denuncia de Nisman y su muerte estuvieron atravesadas por intereses de quienes solo quieren desplegar acusaciones contra Irán.

Suicidio inducido, según Rabbani

“¿Por qué no dejan que la gente en Argentina conozca la verdad?”, preguntó Rabbani, que luego abonó la teoría del suicidio inducido, al afirmar que “es probable que lo hayan inducido a Nisman a que se mate porque no tenía nada de pruebas”.

“A Nisman lo mataron porque en Diputados se iba a saber la verdad: que Irán no tiene nada que ver con el atentado a la AMIA”, insistió el sheij que en 1994 dirigía una mezquita en el barrio porteño de Flores.

Rabbani sostuvo además que no se presentará ante la justicia argentina y consideró “lamentable” que “se mantengan las acusaciones” en su contra respecto del supuesto rol de autor intelectual del atentado contra la AMIA, que atribuyó a “puras mentiras”.

“No quieren esclarecer el tema. Cuando el gobierno de Cristina e Irán hicieron un tratado (el memorándum de entendimiento), ellos debían apoyar esto. Encima calumniaron y acusaron a los ministros. Entonces, ¿qué podemos hacer hoy? Es un grupo que no escucha la ley, no quiere conocer las pruebas. Es un grupo al que solo le interesan las mentiras. Si no quisieron hacer nada, ¿por qué voy a declarar ahora? Esto es una cortina de humo y siguen con esto porque es un negocio”, afirmó.

El memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán, firmado en África en 2013, tenía por objetivo, según el entonces gobierno kirchnerista, crear una comisión de la verdad, integrada por juristas internacionales, que permitiera un avance en la causa AMIA.

Se buscaba crear un marco para que los iraníes acusados por el atentado a la AMIA pudieran declarar, toda vez que Irán tiene por regla no extraditar a sus ciudadanos y la Argentina no tiene permitido por ley llevar a cabo juicios en ausencia de los imputados.

El memo con Irán

El memorándum fue denunciado por el fiscal Nisman como parte de un supuesto armado tendiente a dotar impunidad a los acusados iraníes del atentado a la AMIA a cambio de reactiva las relaciones comerciales entre ambos países.

Nisman señalaba a Rabbani -sobre quien pesa un pedido de captura internacional y una alerta roja de Interpol- como supuesto autor intelectual del ataque terrorista perpetrado contra la sede de la AMIA en 1994, en base, principalmente, a información de inteligencia incorporada al expediente.

Rabbani era tratado como sospechoso incluso desde antes de que se cometiera el atentado: en el expediente aparecen fotos de seguimientos que se le realizaron en 1993 mientras recorría la avenida Juan B. Justo y, supuestamente, consultaba precios de una camioneta Trafic.