
Nueve personas fueron procesadas con prisión preventiva como por integrar la banda narco internacional «Primer Comando de Frontera (PCF)», con asiento en Misiones, entre ellas, su presunto líder, quien ya estaba preso por homicidio y se sospecha hizo un plan para matar a un juez que lo mandó a la cárcel.
El Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Nación informó a través del sitio institucional www.fiscales.gov.ar, que la medida la dictó el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal de Posadas, a pedido de la fiscalía 2 de ese fuero, y de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar).
De acuerdo a la investigación judicial, se sospecha que el PCF mantenía vínculos con otras bandas de la República del Paraguay («Bala NA Cara») y en la República Federativa de Brasil («Primer Comando da Capital -PCC-«).
Plan criminal
Según la acusación de la fiscalía, el Primer Comando de Frontera estaba liderado por Néstor Fabián Rojas, quien está preso en el Complejo Penitenciario Federal 1 de Ezeiza por tres hechos de homicidio, maniobras de narcotráfico y por armar un plan criminal para atentar contra el juez de Instrucción 3 de la Primera Circunscripción de Posadas, Fernando Verón.
En el informe judicial se recordó que este magistrado investigaba a Rojas, alias «El Negrito» o «Loko», por el doble homicidio de Sebastián Vega y Rodrigo Ibarra, el 17 de diciembre de 2015 en Misiones.
Los procesamientos de Rojas y de los otros ocho sospechosos se dictaron en base a los elementos del expediente, como tareas de campo, análisis e intervenciones telefónicas que llevó a cabo durante meses el Centro de Reunión de Información «Posadas» de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA).
Así, los pesquisas determinaron «cómo estaba conformada la organización, los lugares en los que operaba y cómo era la modalidad para ingresar al país grandes cantidades de droga destinada a su comercialización», a partir de lo cual, se logró el secuestro de más de once toneladas de marihuana y 32 kilos de cocaína en cinco procedimientos concretados en noviembre de 2020.
«La hipótesis es que la organización tenía su centro de operación en Misiones, en la zona oeste de la provincia de Buenos Aires y contaba con operadores en los vecinos países de Paraguay y Brasil», indicó el informe del MPF.
Procesamientos
Tras los operativos de fines del año último cuando se arrestó a los miembros de la banda, la Procunar solicitó sus respectivos procesamientos con prisión preventiva por el delito de «tráfico ilícito de estupefacientes, en la modalidad de comercio, agravada por el empleo de medios intimidantes y por la intervención de más de tres personas».
«En el caso de Rojas (que ya estaba detenido) se requirió su procesamiento con prisión preventiva al atender que se trataba del organizador y financista de la cadena de tráfico, y se le solicitó un embargo de 65 millones de pesos», se añadió.
A su vez, a través de la Red de Fiscales Antidrogas de la Asociación Iberoamericana, la Procunar pidió realizar una investigación junto al MPF del Paraguay para «profundizar la persecución penal en relación a la facción que interactuaba en ese país con la organización liderada por Rojas en la Argentina».
Además, se requirió al Ministerio de Justicia que se articulen las medidas necesarias a los fines de neutralizar el accionar del imputado desde su lugar de detención.
Las amenazas
De hecho, Rojas sabía que sus conversaciones desde el penal las escuchaban los pesquisas.
«(…) graben bien y ustedes saben de lo que le estoy diciendo, la sigla PCF, graben bien, porque lo van marcar para toda la vida, el resto de su corta vida», dijo Rojas en una de las escuchas que están en el expediente.
Y en otro tramo de la charla señaló: «(…) le voy a decir una cosa, tírenme cien, doscientos, trescientos años, no me importa, el peor error de ustedes es no haberme matado todas las veces que intentaron, saben que ahora recién descubrí que soy, y quien soy y ahora se van arrepentir de haber nacido, porque no tienen idea lo que le tengo preparado a todos ustedes y a cada uno de ustedes, ya van a ver, este es solo el comienzo y nada más.»
El imputado también apuntó contra otro juez, Miguel Ángel Guerrero, del fuero federal de Eldorado.
«(…) vos que sos tan guerrero, como dice tu apellido, jueces hijos de mil puta, que siempre se ríen de (inaudible) esos correntinos que va a entrar, juez nuevo también, (inaudible) todo lo que sea diversión. Vas a ver cuando comiencen a caer como mosca, porque como mosca van a caer y no van a saber ni qué pasó, ni un arma necesito, de esta vez le puedo asegurar que no necesito ni un arma», amenazó Rojas.