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Las mujeres son mayoría en la Justicia, pero menos en los cargos más altos

Un informe revela que la mayor parte de los cargos de base son de mujeres, pero que son muchas menos en los cargos más altos.

Juezas de la ciudad de Buenos Aires

Las mujeres ocupan más de la mitad de los puestos en la Justicia argentina, pero su presencia disminuye en las categorías de magistrados, fiscales y defensores y cae drásticamente en el estamento de las máximas autoridades tribunalicias, según un informe de una oficina de la Corte Suprema de Justicia.

Se trata de una recopilación de datos de la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, a cargo de la vicepresidenta del alto tribunal, Elena Highton de Nolasco, que se conocen justo en el Día de la Mujer.

La Oficina publicó la última versión del Mapa de Género de la Justicia Argentina, que releva la distribución entre varones y mujeres de la totalidad de los cargos del sistema de justicia argentino en el año 2019, indicó el Centro de Información Judicial (CIJ).

“Al igual que en años anteriores, se observa que, si bien el sistema de Justicia está conformado por un 56% de mujeres, su participación disminuye en las posiciones superiores”, se explicó.

Mujeres en la base

De acuerdo con el estudio, “la proporción femenina es mayoritaria en el personal administrativo (61%) y en el funcionariado (61%), se reduce entre las/os magistradas/os, defensoras/es y fiscales (44%), y es aún menor entre las máximas autoridades judiciales (28%), mostrando una base mayoritariamente femenina y una cúpula mayoritariamente masculina”.

“En la justicia federal y nacional se evidencia la baja presencia de mujeres en altos puestos, donde son mujeres sólo el 25% del total de camaristas”, lo cual “implica que hay tres varones camaristas por cada mujer camarista”, detalla la muestra.

También indicó que “para el año 2019 la mayoría de los cargos de magistratura estaban ocupados por varones: en la justicia federal y nacional eran varones el 69% de los magistrados y en los poderes judiciales el 57%, siendo la brecha de género aún mayor en la justicia federal y nacional que en la provincial”.

En rigor, en la propia Corte Suprema hay una fuerte desproporción en cuanto a la participación femenina, ya que entre los actuales cinco miembros hay una sola mujer, precisamente la jueza Highton. Años atrás hubo otra mujer en la Corte, Carmen Argibay, quien se desempeñó entre 2004 y 2014, cuando murió.

De cualquier manera, pese a haber dos mujeres, entonces se mantenía la alta proporción de disparidad, ya que en esa época la Corte tenía siete integrantes.

Mapa de las mujeres

El CIJ señaló que en la página de la Oficina de la Mujer del máximo tribunal se puede acceder a la versión interactiva del Mapa de Género con información actualizada desde 2011 hasta 2019 para cada una de las jurisdicciones del sistema de justicia.

También está disponible el último Informe en el que se analizan las tendencias sobre presencia de mujeres en la magistratura y en los cargos superiores a nivel nacional y en cada jurisdicción.

Asimismo, se comparan las tendencias generales en la distribución por género en las justicias provinciales y en la Justicia federal y nacional, así como en los ministerios públicos fiscales y de la defensa provinciales.

Además, se puede acceder a la identificación de las jurisdicciones donde hay mayor presencia femenina en los cargos superiores y de aquellas en las que esos puestos están integrados por varones. En este segundo caso, se analiza, además, la distribución por género de los puestos inmediatamente inferiores.

El Mapa de Género de la Justicia Argentina, explicó la información oficial, se fundamenta en el aporte de todas las jurisdicciones provinciales y cámaras federales y nacionales y “expresa una concepción binaria del género en atención a los registros actualmente existentes en el sistema de Justicia del país”.

También se resaltó que la Oficina de la Mujer de la Corte “está diseñando estrategias para poder avanzar en próximas ediciones hacia una categorización inclusiva de la diversidad de identidades de género”.