| Tema del día

La interna entre Lorenzetti y Gils Carbó crece por el pago del impuesto a las ganancias

Por Rafael Saralegui.

Los intentos por descomprimir la intensidad de la pelea desatada entre el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, y la titular de la Procuración General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, no dan ningún resultado. La disputa se inició en diciembre tras el conocido cruce de declaraciones públicos, continuó en marzo y seguirá durante todo el año.

Cuando abrió el período ordinario de sesiones, la presidenta Cristina Kirchner anunció una serie de iniciativas para “democratizar” el Poder Judicial, que fueron bien recibidos por los integrantes de Justicia Legístima, el espacio que lidera Gils Carbó y que están enfrentados con la Corte y las asociaciones que agrupan a buena parte de los jueces.

Ese día, la Presidenta dijo que los jueces deberían pagar el llamado impuesto a las ganancias y dijo que sobre ese punto estarían todos de acuerdo, oficialistas y opositores. Pero recordó que el Congreso había aprobado  en 1996 una ley que así lo disponía, pero que nunca llegó aplicarse por una acordada firmada ese mismo año por la Corte cuando su titular era Julio Nazareno, un menemista de la primera hora.

Cristina Kirchner dijo que si los jueces querían ser como el resto de los argentinos deberían pagar el impuesto a las ganancias y que para eso sólo hacía falta una nueva acordada de la Corte actual encabezada por Lorenzetti, el supremo que tiene aspiraciones presidenciales.

La jefa de los fiscales lidera el espacio Justicia Legítima.

La jefa de los fiscales lidera el espacio Justicia Legítima.

En sintonía con ese reclamo, Gils Carbó envió una carta a la Corte el jueves 7 para acordar la forma de buscar una solución a ese tema. Lo hizo mediante una carta que le escribió el subdirector general del área administrativa de la Procuración, Jorge Daniel Domanico, al secretario general de administración de la Corte, el contador Héctor Marchi, en la que le pedía una reunión.

En el escrito de la Procuración se hizo referencia a que «el artículo 65 de la Ley Orgánica del Ministerio Público 24.946 garantiza el reconocimiento de la misma jerarquía y beneficios a los integrantes del Ministerio Público Fiscal y del Poder Judicial de la Nación con el objeto de asegurar el libre traspaso entre ambos organismos». El texto añade que «la eventual modificación de la acordada implica el deber legal de aplicar automáticamente esas mismas pautas de liquidación de haberes por parte de esta Secretaría de Administración, según disposición de la Procuradora General de la Nación».

La respuesta de la Corte se conoció hoy a través del Centro de Información Judicial (CIJ), que depende de Lorenzetti. Una carta firmada por la subdirectora de Administración de la Corte, Carina Ramos,  dice que «entendemos que desde el año 1994 no sólo no existe ningún impedimento para que el Ministerio Público actúe como agente de retención del Impuesto a las Ganancias sino que es su obligación hacerlo».

La Corte aclaró que una eventual derogación de la acordada que exceptúa a los jueces de la carga tributaria no tiene «impacto sobre los ministerios públicos». «La cuestión del pago del Impuesto a las Ganancias está regulada en el ámbito del Poder Judicial de la Nación por la referida acordada dictada por esta Corte, que carecía -y carece- de atribuciones para tomar cualquier clase de decisiones sobre la situación salarial o impositiva de los integrantes de otros poderes», agrega el texto.

La Corte dijo que la modificación de la acordada de Nazareno fue analizad durante el año pasado en los acuerdos de ministros y en reuniones de jueces.

«Estos análisis continúan durante este año, ya que existen diversas circunstancias referidas al impacto económico, social y funcional de esta decisión, que dada la responsabilidad institucional que tiene el tribunal y su caracterización como cuerpo colegiado, sigue siendo objeto de deliberación y de intercambio de ideas por parte de la totalidad de las juezas y los jueces que integran esta Corte»,  agrega el texto. Más allá de los motivos, el cruce de misivas, que trascendieron del ámbito recoleto de los tribunales, muestra que la interna judicial sigue a todo vapor.


Compartir: