La Corte Suprema de Tucumán absolvió a Belén, quien había sido condenada a ocho años de prisión por el presunto aborto de su bebé y que había sido liberada tras cumplir dos años de cárcel, según fuentes judiciales, en tanto allegados de la joven tucumana destacaron «la sensación de alivio» que tuvo al recibir la noticia.
Todo comenzó el 21 de marzo de 2014 cuando la joven concurrió al Hospital Avellaneda por dolores estomacales y fue diagnosticada de «aborto espontáneo incompleto sin complicaciones», adjudicándole a ella un feto encontrado en el baño de ese centro asistencial a pesar de que nunca se realizó un estudio de ADN que demuestre su relación con la joven.
La resolución de la Corte se conoció pero por el momento no se difundieron los fundamentos de la decisión tomada por los magistrados que integran el alto tribunal.
Sin embargo, voceros judiciales precisaron que la Corte absolvió a Belén por el beneficio de la duda con el voto favorable de los tres integrantes del tribunal: Antonio Gandur, Antonio Estofán y Daniel Posse, quienes dieron opiniones por separado.
Los detalles de la resolución podrían darse a conocer hoy pero trascendió que los magistrados cuestionaron duramente la investigación realizada por el fiscal Washington Navarro Dávila y el fallo de los integrantes de la sala III de la Cámara Penal, los jueces Dante Ibáñez, Néstor Rafael Macoritto y Fabián Adolfo Fradejas, quienes condenaron a la joven tucumana al considerar que se trató de «homicidio agravado por el vínculo».
Por su parte, Gabriela Álvarez, integrante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, una de las organizaciones que estuvo apoyando a Belén durante el proceso judicial, señaló que «celebramos el fallo y creemos que puede sentar un precedente importante para casos futuros».
Si bien la abogada de Belén, Soledad Deza, está fuera del país, la joven ya fue notificada de la resolución judicial y sus allegados destacaron «la sensación de alivio» que tuvo al recibir la noticia porque «a ella le robaron la vida con un fallo injusto y es posible que con esto la recupere».
Belén, como se la identificó desde un primer momento para evitar que se conozca públicamente su identidad, llegó el 21 de marzo de 2014, junto a su madre, al hospital Avellaneda con dolores estomacales y los médicos le administraron calmantes, además de recomendar que permanezca internada en la guardia.
La joven sufrió una hemorragia, le diagnosticaron un «aborto espontáneo incompleto sin complicaciones», según consta en la historia clínica elaborada por el primer médico que la atendió, pero a partir de ahí comenzó un proceso judicial y la condenaron a ocho años de prisión.
Los jueces le dictaron prisión preventiva y fue llevada detenida al Penal de Santa Ester donde permaneció durante más de dos años.
El caso tuvo amplia repercusión a nivel nacional e incluso internacional ya que numerosas organizaciones de Derechos Humanos se movilizaron en su apoyo.
Cuando el caso se hizo público, se conformó la Mesa para la Libertad de Belén, compuesta por 40 organizaciones de un arco político variado.
Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales exigieron que «se tomen medidas para la inmediata liberación de Belén en virtud de las violaciones que se cometieron, sin respetar estándares internacionales de derechos humanos».
La joven tucumana recuperó la libertad el 18 de agosto pasado por un fallo del máximo tribunal de la provincia que dejó sin efecto la prisión preventiva dispuesta por los jueces de la sala III.
La Corte de Tucumán absolvió a Belén, condenada por aborto
El máximo tribunal de la provincia revocó la sentencia de 8 años de prisión por la que había sido condenada, la joven que sufrió un aborto espontáneo.