| Por el plan de pagos para Ciccone

El que está preocupado ahora es Echegaray

El número uno de la AFIP está inquieto por las derivaciones de la causa Ciccone. Un camarista pidió que sea llamado también a prestar declaración indagatoria.

El titular de la AFIP está preocupado por su futuro.

El titular de la AFIP está preocupado por su futuro.

Ricardo Echegaray es por estas horas uno de los funcionarios más inquietos con la indagatoria de Amado Boudou ante el juez federal Ariel Lijo. Teme que el vicepresidente le haya brindado elementos al fiscal Jorge Di Lello que desea incluirlo como imputado, algo que este ya logró con el clan Ciccone. Temores que van aumento desde que el camarista Eduardo Farah sostuvo que debería ser citado.

El director de la AFIP es una figura en baja dentro del Gobierno desde el mes de diciembre cuando tuvo el altercado por su viaje a Brasil para celebrar el año nuevo. El problema no fue el viaje sino la conferencia  de prensa posterior en la cual Echegaray sin querer queriendo brindó declaraciones incómodas sobre su patrimonio y el de otros funcionarios, incluída Cristina Kirchner.
La próxima prueba de fuego para Echegaray será antes del viernes cuando le toque hablar ante el juez Lijo a Guillermo Resnick Brenner, que era su jefe de asesores en la AFIP cuando en 2010 el ente recaudador brindó una serie de facilidades a The Old Found para alivianar las deudas impositivas. Esas resoluciones las firmó Resnick, que ahora sólo es asesor, y el fiscal no cree que lo haya decidido sin el ok de su jefe.
Es difícil pensar que Resnick Brenner no hubiera diseñado el plan de pagos sin contar con el aval del número uno del organismo y no hubiera existido la decisión política de ordenar el salvataje de Ciccone.
Luego Echegaray corrigió de puño y letra esa decisión de Resnick. Por eso, el jefe de asesores sería quien más puede comprometer a la AFIP en la causa. Echegaray “corrigió” el dictamen para que quedara conforme a la ley, sugieren los expertos. “Ajústese a Resolución 970/2001”, agregó el titular de la AFIP el 18 de noviembre de 2010.

El funcionario tiene que explicar  por qué el 14 de septiembre de 2010 la AFIP presentó ante el juez comercial la conformidad al levantamiento de la quiebra “condicionada” de Ciccone. Dos días después, el mismo funcionario pedía el levantamiento de la quiebra “incondicional”, favoreciendo así a la empresa.

Las complicaciones para el número uno de la AFIP se iniciaron cuando el fiscal di Lello comenzó a mirar muy de cerca las notas de su antecesor Carlos Rívolo. Este fiscal tiene  data de ciertos manejos de Echegaray. Di Lello le devolvió las gentilezas a Rívolo al lograr que se amigara con Alejandra Gils Carbó que apenas llegó a la procuración quería multarlo y bajarle el sueldo.