El juez Carlos Fayt hizo saber ayer, para que no queden dudas, que no va a dejar la Corte Suprema de Justicia, después de haber participado el miércoles de un acuerdo extraordinario en el máximo tribunal para ratificar la elección de Ricardo Lorenzetti para un nuevo período.
Fayt hizo llegar una carta que leyó el abogado Ricardo Monner Sans al coronar una manifestación de apoyo en la puerta del edificio donde vive el juez, en Recoleta. Fue después de un mes de ausencia y de que la Comisión de Juicio Político de Diputados abriera una investigación acerca de su situación psicofísica.
“Ciudadanos, quiero expresarles mi sincero reconocimiento por haber llevado a cabo esta hermosa reunión. Es una manifestación ciudadana que valoro como tal. Sé que quieren una Justicia independiente que defienda sus derechos”, decía el texto de Fayt que Monner Sans leyó.
“La considero una manifestación de solidaridad con los valores democráticos y constitucionales que siempre he defendido y que seguiré haciéndolo desde mi lugar de juez de la Corte Suprema. Les doy un sincero, afectuoso y fraternal abrazo”, añadió.
Monner Sans explicó que Fayt “está con algún defecto de voz, de lo contrario hubiera leído el mensaje” él mismo. El abogado abundó en elogios al decano de los jueces supremos y se puso a hablar del momento en que Raúl Alfonsín le ofreció el cargo en la Corte y él le dijo que aceptaba mientras “no anote en su libreta de direcciones mi teléfono”.
Las personas que fueron a apoyar a Fayt, llevaron carteles que decían: “La edad avanzada no anula la inteligencia”, “Aguante juez Fayt” y “La impunidad convierte la honestidad en estorbo”, entre otras frases.
La presencia de Fayt en el acuerdo del miércoles fue después de que la Comisión de Juicio Político abriera la un proceso de investigación sobre su estado de salud. Ayer un grupo de diputados de la oposición presentó un amparo para pedir que se suspendan las medidas ordenadas