
La denuncia se presentó en los tribunales federales de Retiro y quedó a cargo del juez federal Sebastián Casanello, tras el sorteo de rigor.
Según la presentación, el camarista supuestamente visitó a Macri en coincidencia con fallos que se vinculaban con causas de interés para el Gobierno, que tuvieron su firma como miembro de la Cámara Federal porteña, instancia de apelación intermedia de los doce juzgados del fuero.
Nombramiento y visitas
Esto, para los denunciantes, sería “una grave trasgresión al reglamento para la justicia nacional».
«Los jueces no están autorizados a tener relación con el Presidente de la Nación de esa manera y menos en secreto”, sostuvieron en el escrito, según fuentes judiciales.
Los abogados aludieron a un «patrón que se repite no solo con el juez Llorens, sino también con otros jueces y fiscales, quienes luego de reunirse con Macri o con integrantes de la “Mesa Judicial M”, se pronunciaron en diversos expedientes agravando las situaciones procesales de opositores o bien alivianando la situación procesal de los funcionarios de aquel Gobierno, amigos y/o familiares».
Por sus visitas a Macri en la quinta de Olivos y en la Casa Rosada ya se investiga en otra causa judicial a otros dos jueces que integran la Cámara Federal de Casación, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos.