De un kiosco en Ituzaingó a vender autos en Miami: la vida del empresario descuartizado

El cuerpo descuartizado del hombre de negocios dudosos Fernando Alejandro Pérez Algaba, de 41 años que vivía en Barcelona y días atrás había llegado al país, fue hallado adentro de una valija en un arroyo de la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. Por el crimen hay una mujer trans detenida.

Pérez Algaba tuvo un crecimiento vertiginoso en unos diez años, cuando de tener un kiosco en Ituzaingó pasó a comprar una agencia de autos, una casa en Cariló e instalar oficinas en Puerto Madero. En los últimos meses vivía en España, pero también residió en Miami, donde alquilaba y vendía coches de lujo.

Sus restos fueron encontrados entre el domingo y este martes, pero en las últimas horas personal de la División Dactiloscopia de la Policía Científica pudo identificarlo, luego de cotejar las huellas de los miembros superiores encontrados el pasado domingo en el Arroyo del Rey, ubicado en la calle Comodoro Rivadavia, entre Figueredo y Azamor, de Villa Fiorito, en Lomas de Zamora.

Como si fuera un puzzle, primero se encontraron los dos brazos y las dos piernas del empresario en una bolsa negra en el interior de la valija, mientras que el lunes, cuando se realizaban tareas de drenaje en el arroyo, se halló el torso. Todas las partes tenían tatuajes y se detectaron dos impactos de bala en el torso.

Finalmente este martes, los pesquisas encontraron la cabeza de la víctima adentro de una mochila en el mismo arroyo. En la valija donde estaban la extremidades se hallaron cuatro documentos de identidad correspondientes a los integrantes de una familia que reside en la localidad de Ingeniero Budge, quienes prestaron declaración testimonial ante el fiscal Marcelo Domínguez, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de Lomas de Zamora.

Allanamientos

Tras las testimoniales, el fiscal solicitó cuatro órdenes de allanamiento de urgencia a distintos domicilios del sur del conurbano bonaerense, en uno de los cuales detuvo a una mujer trans. La sospechosa, que es familiar de las cuatro personas que declararon, quedó bajo en su vivienda de la calle Murature al 3000, de Villa Caraza, Lanús.

En principio, se la acusa del homicidio de Pérez Algaba, quien se cree que lo mataron en el marco de un ajuste de cuentas, dijeron las fuentes a la agencia Télam. No obstante, los pesquisas creen que no actuó sola.

Al empresario lo buscaban desde el lunes, tras la denuncia que hizo la propietaria de un departamento que él alquiló por el lapso de una semana en el partido de Ituzaingó.

Según declaró la mujer, Pérez Algaba, que residía en la ciudad española de Barcelona, la contactó por redes sociales para alquilarle un departamento situado en la calle Olazabal al 1000 desde el 13 al 19 de julio y como no supo nada más de él cuando debía devolverle las llaves del inmueble radicó una denuncia.

El fiscal Marcelo Tavolaro, de la Unidad Funcional de Instrucción descentralizada de Ituzaingó, ordenó una inspección en el departamento que Pérez Algaba había alquilado y halló su pasaporte, una computadora, ropa, dos valijas, un bolso de mano y una constancia de atención médica psiquiátrica por trastornos de ansiedad, indicaron las fuentes.

En el lugar no encontraron su billetera, ni su teléfono celular ni DNI ni dinero en efectivo, añadieron las fuentes. Pérez Algaba se mostraba en sus perfiles de redes sociales como un empresario dedicado a operaciones en criptomonedas y a la compra y venta de automóviles de alta gama en el estado de Florida, en sobre la costa Este de Estados Unidos.

Negocios

Actualmente, estaba registrado con un domicilio fiscal en la calle Arias al 2400 de la localidad de Castelar y en el rubro servicios de la AFIP, donde figuraba en situación 5 «irrecuperable», por una deuda de más de un millón de pesos a entidades bancarias.

Según los registros públicos a los que accedió el sitio Data Clave, Pérez Algaba tuvo una vertiginosa carrera comercial que comenzó con la compra de un kiosco de barrio en Ituzaingó, em 2012, en la calle Santa Rosa al 900.

Seis años más tarde, en 2018, asociado con Rodolfo Mario Perez Algaba (que es 20 años mayor, por lo que no se sabe si es un pariente) registran la empresa Motor Lettuce SRL, una agencia de autos, pero que llamativamente tiene como dirección es una casita humilde. Lo único que aparece de la agencia es una denuncia por una presunta estafa.

De acuerdo con su cuenta de Instragram, en 2016, publica la compra de una casa en Cariló, fastuosa, donde se lucen autos y motos de agua en la puerta. En 2022, se instala en Buenos Aires y durante tres meses, alquila oficinas en Puerto Madero donde abre una escuela de formadores de mercado: New Stage Capital.

Su última publicación en Instagram, el 15 de julio, dice: «Para vos que te gusta jugar a poli ladron  (CULO ROTO), seguí alardeando que el de arriba las ve todas». El mensaje contrasta con sus otras publicaciones con frases de superación.


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