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Cómo Fariña negoció su libertad a cambio de declarar contra CFK con un guión armado por la AFI

Lo reveló su ex abogada Giselle Robles en su declaración ante el juez federal Alejo Ramos Padilla.

Fariña fue el arrepentido estrella de Cambiemos

Por Rafael Saralegui

Giselle Robles se convirtió en abogada del mediático valijero Leonardo Fariña gracias a la recomendación de otro preso. Fue Maximiliano Mazzaro, uno de los jefes de la barra de Boca acusado de homicidio, quien le habló de la abogada en un pabellón de la cárcel, porque la defendió exitosamente en un juicio oral por un crimen ocurrido en 2011. Robles fue abogada de Fariña desde fines de 2013 hasta mediados de 2016, cuando decidió dejar de asistirlo. “Por diferencias de criterios, de valores y de códigos”, explica sin dar más detalles.

Pero después pasaron cosas. Robles comenzó a sufrir seguimientos, amenazas, hostigamientos. Desde 2018, el falso abogado Marcelo D´Alessio y su supuesto socio, Rodrigo González, se hicieron cargo de la defensa del ex marido de Karina Jelinek y ex empleado de Lázaro Báez. La abogada cree que las amenazas y persecuciones fueron llevadas adelante por la banda supuestamente encabezada por D´Alessio, detenido por orden del juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla.

Por eso se presentó a declarar ante el juez. Pero lo más llamativo de sus dos declaraciones -la última fue este lunes 15- es que aseguró que Fariña dio una declaración guionada ante el juez federal Sebastián Casanello para involucrar a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la llamada causa de la ruta del dinero. Por orden de la Cámara Federal Casanello llamó a indagatoria a CFK, aunque consideraba que no había elementos para cumplir ese trámite. Tras la declaración de la ex presidenta el juez dictó la falta de mérito, confirmada luego por el tribunal de alzada.

Robles asegura que cuando llegó a la defensa de Fariña este le había dicho que tenía contactos con personal de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI). En su declaración ante Ramos Padilla Robles dijo que una abogada -contratada por la AFI- era la encargada de instruir a Fariña sobre cómo debía ser su declaración respecto de la obra pública, de manera de dejar pegada en la causa a CFK.

“Al juez Casanello le llamó la atención que Fariña dictara parte de su declaración con un ayuda memoria. De manera que hizo adjuntar ese papel en el expediente”, recuerda la abogada. Robles le dio a Ramos Padilla copias de mails que había recibido Fariña para volcar luego en su declaración. El contenido de esos mails trascendieron en los últimos días y hay partes textuales que aparecen en su declaración indagatoria.

Todo era parte de una negociación. Fariña se comprometía a involucrar a CFK en la causa de la ruta del dinero y a cambio obtenía su libertad, algo que finalmente ocurrió. Lo más sorprendente e intrigante fue cómo se sucedieron los hechos hasta que Fariña recobró su libertad. Sigamos la línea de tiempo.

El 23 de marzo de 2016 el Tribunal Oral Federal N°1 de La Plata había prorrogado por seis meses la prisión preventiva de Fariña, quien estaba acusado de evasión impositiva por varios millones de pesos. No era el juez Casanello quien debía disponer la libertad del valijero, sino los tres miembros del TOF platense.

Pero pocas semanas después volvieron sobre sus pasos. Fariña se incorporó al Programa  de Protección de testigos e Imputados que depende del Ministerio de Justicia, es decir de Garavano, el 8 de abril de ese mismo año. Apenas dos semanas después de que los jueces del tribunal oral se negaran a excarcelarlo. Ese mismo 8 de abril Fariña se había presentado a declarar ante el juez Casanello para ampliar la indagatoria e involucrar a CFK. El Ministerio lo incorporó a su programa de protegidos el mismo día que se presentó ante el juez Casanello, que era hostigado por los medios hoy oficialistas por no perseguir a la ex Presidenta.

Después de que Fariña declarara ante Casanello, la abogada Robles llevó un escrito ante el TOF N°1 de La Plata para reclamar su excarcelación con el argumento de que si era un imputado protegido no podía escapar y como variante planteó que se le otorgara un arresto domiciliario con una tobillera electrónica para controlar sus movimientos.

Robles se presentó ante el TOF el 11 de abril, tres días después de la declaración ante Casanello. “Ese día 11 me llama el periodista Luis Gasulla y me dice que Patricia Bullrich y la diputada Carrió estaban gestionando la excarcelación de Fariña y que me comunicara con Paula Oliveto”, recuerda la abogada. Robles se puso en contacto con Oliveto como le recomendó Gasulla. Todos esos contactos, con Gasulla y con Oliveto, fueron presentados ayer ante el juez Ramos Padilla.

Dos días después, el 13 de abril, el TOF N°1 le otorgó la excarcelación a Fariña, pese a la oposición expresa del fiscal del juicio. Unas semanas después de esos contactos y ya con Fariña en libertad, hubo una reunión en el Ministerio de Justicia con Garavano, dijo Robles. Garavano reconoció que estuvo con Fariña, pero sostuvo que sólo se habló de las condiciones de su detención. La abogada sostiene otra versión: dijo que Fariña se quejó de algunos jueces como Carlos Rozanski, que era uno de los integrantes del TOF que debía juzgar a Fariña.

Después de ese encuentro, se le inició un jury a Rozanski, tras haberse reflotado una vieja denuncia por maltrato laboral. Más adelante, los otros jueces del tribunal oral, refiere Robles, decidieron excusarse de juzgar al valijero y enviaron el expediente al Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1 de la ciudad de Buenos Aires, que investigaba al valijero por la compra de un campo en Mendoza. Ese tribunal terminó condenado a Fariña a cuatro años de prisión por evasión.

La abogada dijo que en su declaración ante Ramos Padilla presentó pruebas “para demostrar por qué fui víctima de esa organización y sufrí ataques. Todo ataque tiene un motivo: el motivo principal era la casilla de correos donde Fariña recibía toda la información para después aportarla en sus declaraciones”. Robles explicó además que le dio al juez los nombres de los contactos de Fariña en la AFI, con quienes había hecho el acuerdo y que quedaron en un acta reservada, para ser investigados. El juez Ramos Padilla ya tiene cuatro detenidos en la causa que se inició con la denuncia contra el fiscal federal Carlos Stornelli. Tres de ellos estaban vinculados con la AFI.


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