| Entrevista

Se estrena “Una historia de la prohibición”: drogas bajo el imperio de la ley

Juan Manuel Suppa Altman, uno de los directores, explica cómo encararon la historia.

Suppa Altman, uno de los dos directores.

Este martes se estrenó “Una historia de la prohibición” de Martín Reiznik y Juan Manuel Suppa Altman, un documental que propone un recorrido histórico desde una perspectiva interdisciplinaria de las distintas guerras contra las drogas hoy ilegales, poniendo la lupa en determinados hitos significativos en distintos tiempos y espacios.

El punto de partida es el caso de Eric Sepúlveda, a quien la policía detuvo en Córdoba en 2016 por tener aceite de marihuana medicinal.

Luego lo llevaron a un penal de máxima seguridad y se le armó una causa: podría ser condenado a 15 años de prisión.

En Buenos Aires y con el periodista Martín Armada como conductor de la investigación, los realizadores se preguntan sobre el porqué de la prohibición de ciertas sustancias en Argentina particularmente y qué es lo que sucede en los países que tomaron un modelo alternativo respecto a este tema, como el caso de Uruguay.

En una entrevista con el programa “Crimen y Ficción” en Eco Medios, Juan Manuel Suppa Altman, también autor del libro en el que está basado el guion “La Prohibición: Un siglo de Guerra a las Drogas” (2018, Editorial Aguilar), contó que junto al equipo de realización del film trabajaron con dos líneas narrativas.

Dos vías

“Por un lado, la historia con mayúsculas, los hechos jurídicos e históricos sociales macros. Por otro, lo micro, la historia de Sepúlveda y un proceso penal aún pendiente” porque les interesaba “tomar esta GRAN narrativa de la prohibición para ver cómo impacta en una persona y cómo esas dos líneas -macro y micro- se van cruzando”, indicó.

Suppa Altman también hizo referencia a lo contradictorio de las normativas vigentes respecto al aceite de cannabis y que recién ahora se está revisando el tema del autocultivo para fines medicinales.

“Por un lado, existen fallos de distintas instancias judiciales que dicen que la tenencia de cannabis pertenece a la esfera privada de las personas y que, por lo tanto, no es asunto del Estado. Sin embargo, la ley penal sigue castigando el cultivo de cannabis y a nivel policial sigue habiendo persecución.  Por otro lado, existe una ley de cannabis medicinal, pero todavía está muy ceñida a lo que es investigación e importación de aceite para los casos de epilepsia refractaria”, agregó.

Estas contradicciones, según el autor y director, están también en los procesos judiciales concretos y se ven agravadas para las personas involucradas por los tiempos judiciales que se manejan: “Cuando empezamos a hacer la película elegimos el caso de Sepúlveda porque estaba en boga en ese momento. Teníamos la esperanza que el proceso terminara antes de la posproducción, pero eso no pasó y todavía hoy no hay resolución” y amplía: “Esto da cuenta de la situación laberíntica del proceso penal, son situaciones que no se terminan ni se sabe para dónde van.  Hay seres humanos en el medio y es muy angustiante para el que está esperando una absolución”.

Una historia compleja

Si bien esta película representa su debut en la dirección cinematográfica, Juan Manuel Suppa Altman hace tiempo que trabaja con todos estos temas.

Aparte de ser autor del libro en el que se basa el film, es abogado, periodista, trabaja en el Ministerio de Salud de la Nación Argentina y formó parte del equipo que reglamentó la Ley Nacional de Salud Mental y Adicciones.

Algo que le llamó la atención durante sus investigaciones es que, en los más de cien años de prohibición de drogas, nunca se ha reducido el consumo y año tras año crecen los problemas relacionados con las drogas ilegales.

En el rastreo de los orígenes de esta prohibición, el autor comenzó con una idea que hoy caracteriza como “simplona” relacionada con que la influencia diplomática de los EE. UU. había forzado la normativa prohibicionista en Argentina.

Influencia de Estados Unidos

Si bien reconoce que este aspecto está muy presente, además se encontró con otros elementos ligados a lo local que hicieron repensar esa idea inicial como única y profundizar en la complejidad de las fuerzas que entran en juego:

“Esa influencia de EE. UU. puede funcionar solo en una cultura que lo habilita, que también está ligada a los resabios de lo inquisitorial, con la visión del castigo como solución a los problemas sociales y como reacción a lo extraño” y lo explica también en relación con que “las sustancias prohibidas como el cannabis o el LSD son muy nuevas -no como el alcohol, que ya tenemos una relación de miles de años-. En muchos casos son sustancias traídas en corrientes migratorias o de usos sociales traídos de otros lados o de grupos minoritarios”.

Para concluir, el autor subraya que hay muchas causas diferentes que sostienen culturalmente la prohibición como “un estado posible de la cultura” y en ellas también se monta el negocio de la seguridad de los EEUU y las relaciones de la CIA con las policías locales.

Estas causas van desde “las de tipo religiosa y su concepción de lo demoníaco, pasando por las de la industria farmacéutica, hasta las de la industria militar que, por ejemplo, dejaron la producción de psicoactivos en distintas guerras que quedaron después en el mercado”, entre otras.

“UNA HISTORIA DE LA PROHIBICION”, está disponible para ver de forma gratuita en la plataforma Cine. Ar (PLAY) desde el martes 1/9/2020.