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La trampa en la que caímos era esa, la inconstitucionalidad

Por Waldo Wolff

Por Waldo Wolff.

El Memorándum de entendimiento entre la República Islámica de Irán y la República Argentina es inconstitucional porque viola expresamente varios artículos de nuestra Constitución nacional. El fallo de la Cámara Federal ha sido contundente y con argumentaciones categóricas.

Si bien desconocemos las motivaciones por los cuales el Poder Ejecutivo de la República Argentina lo ha propuesto y ha accionado a través de los bloques del partido gobernante para transformarlo en ley e incluso validando el hecho de que tuvieron descontadas nobles intenciones, el cuestionamiento apunta al instrumento al que ya no hace falta disecar en los medios. La expedición de la justicia, majestad de las Repúblicas deja toda discusión bizantina de lado.
A eso debemos sumarle que se trata de un país interlocutor como Irán con “prontuario” terrorista. Que además apaña y cobija a acusados – muchos de ellos miembros del gobierno – del peor ataque terrorista sufrido por nuestro país. Señalado por una fiscalía independiente, a los que un juez argentino les dictó la orden de captura, avalada por la comisión de asuntos legales de Interpol, podemos inferir que estamos ante una ecuación que, cuanto menos, vaticinaba el resultado al que finalmente se arribó.
Para que quien lee tenga en cuenta quien es Irán vale este ejemplo que lo pinta de cuerpo entero: Hay dos convenios internacionales, el “CONVENIO INTERNACIONAL PARA LA REPRESIÓN DE LOS ATENTADOS TERRORISTAS COMETIDOS CON BOMBAS” y el “CONVENIO INTERNACIONAL PARA LA REPRESIÓN DE LA FINANCIACIÓN DEL TERRORISMO” suscriptos en las Naciones Unidas por la totalidad de los países del planeta salvo en el primero de los casos 9 países (Jordania, Siria, Angola, Nigeria, Haití, Vanuatu e Irán) y en el otro de los casos 3 países (Etiopía, Kuwait e Iirán). Como verán, la República Islámica de Irán tiene el “orgulloso atributo” de ser el único país del mundo que no suscribe a ambos tratados.
Los objetivos de la República Islámica de Irán han quedado al desnudo al haber logrado lo que tantos siempre y desde un primer momento denunciamos que iba a ocurrir. Que pase un año sin que nada pase. Irán ha lavado su cara vendiéndole al mundo la mentira de que estaba dispuesto a colaborar con la Justicia argentina sin hacer absolutamente nada. Irán cambió hace poco su maestro de ceremonia.
Pero sigue gobernado por el mismo régimen de siempre. Aquellos que dicen que esto no es un retroceso definitivamente nos están mintiendo. Desde la firma del memorándum la Argentina ha cesado su reclamo formal ante el mundo. Cada día que pase con la causa estancada sin reclamar en los foros internacionales lo es.
El portavoz de la cancillería iraní, Marziyeh Afkham, dijo que “lamentaba el fallo de la cámara” y que “cree que el acuerdo ofrecía una oportunidad para explorar la verdad sobre la tragedia de la AMIA y para la resolución de asuntos entre ambos países por el caso. Pero esta oportunidad… se ha perdido con la decisión de la corte argentina”.
A estas horas podemos inferir que el gran ganador de toda esta maniobra es la República Islámica de Irán. Tejió durante meses una maraña de negociaciones para que una República con poderes independientes como la nuestra firme un acuerdo con flagrantes y notorias violaciones a su constitución seduciendo a los firmantes con promesas de colaboración que lógicamente nunca llegaron ya que el objetivo era que se firme un tratado impracticable y no la de someterse a derecho.
Esperó paciente que los engranajes de nuestra República accionen la maquinaria que arrojaría lo que finalmente arrojo, la declaración de inconstitucionalidad.
La trampa en la que caímos era esa, la inconstitucionalidad. Y se ríe de nosotros los argentinos diciendo que somos los culpables de que no se arribe a la verdad.
El presente inmediato está cantado. Se sucederán las apelaciones para patear la pelota hacia adelante argumentando que “quisimos y no nos dejaron” levantando las banderas de la victimización producto de una absurda confabulación local.
Y el futuro, ese que encontrara a Irán acusando a nuestro país de haber boicoteado el memorándum, estaba escrito en un capitulo que solo nuestros firmantes no vieron el 27 de enero del 2013.

Fuente: Eldemocrático.com

 

 


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