| Prisión perpetua

La Cámara de Casación confirmó la condena de Mangeri

El Tribunal de alzada confirmó la condena del tribunal oral contra el encargado del edificio donde vivía Angeles Rawson. La adolescente fue asesinada para ocultar el abuso sexual de Mangeri.

Angeles tenía 16 años.

Angeles tenía 16 años cuando fue asesinad.

La Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal confirmó hoy la condena de prisión perpetua para el portero Jorge Néstor Mangeri por el femicidio de Ángeles Rawson, cometido hace casi cuatro años, el 10 de junio de 2013 en el barrio porteño de Palermo, se informó en Tribunales.

De esta manera, Mangeri, que era el encargado del edificio donde vivía Angeles junto con su familia, deberá cumplir la pena de 35 años de prisión que se le impuso por el homicidio de la adolescente.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Capital Federal condenó a Mangeri el 15 de julio de 2015, al considerarlo autor de un “femicidio en concurso ideal con abuso sexual y homicidio críminis causae”, es decir, el que se comete para ocultar otro delito y procurar la impunidad.

Para el tribunal Mangeri cometió un abuso sexual simple contra Ángeles -sólo llegó a tocarla, ya que no la violó-, y luego decidió sofocarla y estrangularla hasta la muerte para ocultar el ataque sexual que había iniciado.

Para los jueces Fernando Ramírez, Ana Dieta de Herrero y Jorge Gettas, el crimen de Ángeles fue un “femicidio” en el que, como en su momento sostuvieron los acusadores, Mangericosificó” a la víctima y la mató en un contexto de violencia de género.

Los fiscales Fernando Fiszer y Sandro Abraldes como la querella de la familia Rawson representada por el abogado Pablo Lanusse, habían pedido la pena de prisión perpetua para el ex encargado del edificio situada en Ravignani 2360, pero le endilgaban distintas calificaciones legales.

Si bien hay alguna pequeña diferencia, el TOC 9 avaló la carátula elegida por la querella y que en su momento también fue la misma usada por el juez de instrucción que tuvo la causa, Javier Ríos, para procesar al portero. La fiscalía había pedido la pena máxima pero por “abuso sexual seguido de muerte en concurso ideal con femicidio“.

El TOC 9 dio por acreditado que el 10 de junio de 2013, a las 9.50 -horario en el que quedó grabada por una cámara de la cuadra-, Ángeles (16) regresaba de su clase de gimnasia, llegó al edificio de Ravignani 2360, en Palermo, pero no entró a su departamento de la PB “A” porque se topó en el hall con el ahora condenado.

La hipótesis es que, con algún engaño, el portero llevó a Ángeles a algún sitio -para la fiscalía podría ser el sótano y para la querella la portería del octavo piso-, y allí inició un ataque sexual que, por la resistencia de la víctima, terminó en el homicidio.

Una junta médica determinó que Ángeles murió estrangulada y sofocada en no más de cinco minutos y que su asesino le fracturó cinco costillas, la clavícula derecha y una vértebra.

Si bien la chica no llegó a ser violada, la víctima tenía en una de sus rodillas, en la ingle y en la cara interna de los muslos, lesiones paragenitales que probaron que Ángeles sufrió al menos un abuso sexual simple.