| La muerte del fiscal Nisman

El abogado de Stiuso, es íntimo amigo del juez de la causa por el atentado contra la AMIA

Los buenos vínculos entre Santiago Blanco Bermúdez y Rodolfo Canicoba Corral son conocidas en Comodoro Py. El deseo de que la causa pase a manos de la jueza Palmaghini, respaldad por el camarista Filosof.

blanco-bermudezParece un tipo cordial, por momentos hasta casi divertido, pero esa imagen no debería engañar. El abogado Santiago Blanco Bermúdez, que representa al espía Antonio Stiuso, es uno de los asesores legales predilectos de la ex SIDE y tiene en su favor algo con lo cual no cuentan ni Diego Pirotta ni Gabriel Presas: el gallego Blanco Bermudez es íntimo amigo de Rodolfo Canicoba Corral, el juez de la causa AMIA.

Es tal la amistad del abogado con el juez que Blanco Bermúdez entra en el juzgado de Canicoba sin tocar la puerta y va directo hasta el despacho del magistrado. Se conocieron en los 90 pero durante el kirchnerismo se hicieron íntimos, gracias a algunos asados en la mansión de Canicoba y alguna que otra incursión al boliche Kika donde el juez comparte momentos de distensión con sus empleados.
Stiuso conoce esa realidad y por eso elegió a Blanco Bermúdez por encima de otros candidatos que tuvieron una dura competencia por representar al espía más buscado. Los que lo conocen dicen que es la segunda vez que lo elige para casos de extrema importancia. El anterior es el ya conocido crimen del Pedro “El Lauchón” Viale a manos de efectivos de la Bonaerense: Stiuso sería el que paga los honorarios del Gallego en ese caso.
Por estas horas, el mayor interés de Blanco Bermuúez no es tanto llevar la causa al fuero federal sino que Fabiana Palmaghini asuma la instrucción del caso en lugar de la fiscal Viviana Fein. Palmaghini tiene como mentor al camarista Mario Filozoff que es cercano a la ex SIDE. “Si él le dice que se tire por el balcon ella pregunta cuándo”, exageran en el entorno de la jueza (a nadie se le escapa que Filizoff salió “sorteado” para ser uno de los camaristas del caso).
Para que Palmaghini quede a cargo de la causa es necesario que se especifique la causa de la muerte. A la fiscal todavía le faltan pruebas para definir que Nisman fue asesinado. En cambio tienen muchas que orientan hacia el suicidio. Esa sería la revancha de Fein contra la vocación de los voceros del Gobierno de comentar a diario su investigación.