| Violencia de género

Ocho años de prisión para el hombre que dejó ciega a su mujer

Ariel Goncharuk recibió esa pena por la paliza que le dio a su esposa, con quien tiene cuatro hijos. Susana Gómez sufrió doble desprendimiento de retina.

"Ya no podré ver a mis hijos", dijo Susana.

“Ya no podré ver a mis hijos”, dijo Susana.

Ariel Goncharuk, el hombre que dejó ciega a golpes a su mujer, fue condenado hoy a ocho años de prisión por el Tribunal Oral Criminal Número 5 de La Plata, que lo encontró culpable del delito de “lesiones gravísima”.

Goncharuk fue condenado a la cárcel por los violentos golpes que le dio a su ex mujer, Susana Gómez, con quien tiene cuatro hijos de entre 4 y 10 años.

En su fallo, la jueza Carmen Palacios Arias sostuvo que se dio por acreditado el maltrato que recibió la mujer de parte de Goncharuk y consideró que de la carga de pruebas aportadas, no sólo los certificados médicos, sino también el testimonio de testigos de la causa, las denuncias en sede policial y la afirmación de peritos y psicológos, se constató que el hombre tiene “una personalidad con rasgos de irritabilidad”.

“El perfil de personalidad encaja con la descripción de las conductas de Goncharuk”, y en los hechos denunciados y comprobados a través de diversos elementos, destacó la magistrada.

La lectura del fallo se concretó pasado el mediodía ante gran cantidad de periodistas y de público que colmó la sala, entre ellos representantes de la Casa Maria Pueblo, la ONG que asistió a la mujer víctima de violencia antes y durante el juicio.

Integrantes de esa ONG desplegaron pancartas con la leyenda “Justicia para Susana” mientras la secretaria leía el fallo, que fue seguido atentamente por los asistentes.

El hecho por el que se lo condenó a Goncharuk ocurrió en junio de 2011, cuando el hombre, con quien Gómez vivía en la localidad de Lisandro Olmos, comenzó a golpearla contra la pared de la cocina.

Como consecuencia de este maltrato, la víctima sufrió, según certificaron los médicos, “doble desprendimiento de retina provocado por múltiple traumatismo craneal”.

La mujer huyó a casa de sus padres, pero estos también fueron agredidos por el violento, por lo que finalmente buscó refugio en la Casa María Pueblo, de La Plata, que asiste y contiene a víctimas de violencia de género.

Gómez, que realizó al menos 14 denuncias policiales, pero nunca logró que la Justicia escuchara sus reclamos, dijo hoy que “no estaría acá sin el apoyo y el acompañamiento que recibí de la Casa María Pueblo, por eso pido que el Estado acompañe a este tipo de asociaciones para proteger a las víctimas”.

“A mí la vista no me la devuelve nadie”, afirmó y entre lágrimas subrayó: “Voy a poder criar a mis hijos, pero no podré verlos nunca más”.

Gómez fue representada en el juicio por los abogados Carlos Castagno y Darío Witt, titular de la Casa María Pueblo, quien consideró “ejemplar e historico” el fallo de la Justicia.

“Luego de 14 denuncias que Susana realizó a raiz del maltrato y las golpizas que sufría, llegamos a esta instancia, porque vinimos a pedir Justicia y lo logramos”, afirmó el abogado.

“Este es un fallo histórico, porque Susana Gómez tuvo que hacer pública una situación que vivia en la intimidad de su hogar, pero tuvo fuerzas, dijo `basta`, llegó hasta aquí y logró Justicia”, destacó.

El abogado consideró “la problemática de la violencia de género es compleja, se da en el ámbito familiar, intramuros, por eso es tan díficil, pero nosotros logramos que se condene a un golpeador”.

Para el fiscal Fernando Cartasegna, se trató de un “fallo histórico, ejemplar. Se acreditaron los hechos que se imputaron, y realmente tal como lo pedimos, se hizo justicia”.

 


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