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Murió un jubilado en el frustrado robo al blindado

Los custodios respondieron a los tiros a los asaltantes.

Los custodios respondieron a los tiros a los asaltantes.

Un jubilado fue asesinado de un balazo y otras seis personas, entre ellas tres embarazadas clientas de un banco, resultaron heridas luego de que un grupo de delincuentes intentó robar un camión blindado y se tiroteó con los custodios de los caudales, en el partido bonaerense de Moreno.

Fuentes del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires informaron a Télam que dos de los vigiladores privados también sufrieron lesiones, uno de ellos de gravedad, por lo que esta tarde permanecía internado en una clínica privada.

Los mismos voceros identificaron al jubilado fallecido como Francisco Figueroa (75), quien recibió un impacto de bala en el tórax que le afectó los pulmones y el tubo digestivo.

Por su parte, el superintendente de la Zona Oeste de la policía bonaerense, Carlos Bianchi, informó esta mañana a la prensa que todo comenzó cerca de las 9, cuando un camión de la empresa de transporte de caudales Prosegur llegó hasta la sucursal del banco Supervielle situada en Nemecio Alvarez 248, en pleno centro Moreno, en el noroeste del conurbano.

Mientras varios clientes aguardaban entrar al banco, un vigilador del blindado bajó con una saca de dinero en la mano para ingresarla a la entidad, pero en ese momento entre cinco y siete delincuentes armados y que se movilizaban en dos vehículos rodearon el camión de caudales con intenciones de robo.

Ante esa situación, los custodios extrajeron sus armas y hubo un tiroteo que terminó cuando dos de ellos, de 35 y 42 años, resultaron heridos; al igual que cinco de los clientes que estaban en la fila: tres mujeres embarazadas de 22, 35 y 38; Figueroa y otra mujer de 54.

En medio del enfrentamiento, los delincuentes desistieron de cometer el robo, regresaron a sus vehículos y escaparon, aunque a unos 500 metros abandonaron una Peugeot Partner.

Bianchi informó que en el interior de ese vehículo se hallaron manchas de sangre, lo que hace suponer que uno de los asaltantes también resultó herido de bala.

Tras la fuga de los delincuentes, los heridos fueron auxiliados por policías de la comisaría 1ra. de Moreno y personal médico que los trasladó en ambulancia al Hospital Mariano y Luciano de la Vega de Moreno.

En ese centro asistencial, el jubilado baleado fue intervenido quirúrgicamente y murió por la tarde, confirmaron los voceros del Ministerio de Salud provincial.

“Su estado de salud era muy crítico”, explicó a Télam el viceministro de la cartera, Sergio Alejandre, quien precisó que el menor de los custodios hospitalizados debió ser intervenido por heridas de bala en tórax, región malar derecha y miembro inferior izquierdo, tras lo cual, su ART lo derivó a un sanatorio privado.

“Se le hizo un drenaje de tórax y una plástica maxilofacial, además de un toilette en el miembro inferior donde tenía fractura expuesta; ahora está estable, con pronóstico reservado”, detalló.

El funcionario señaló que en el hospital de Moreno sólo permanecía esta tarde internada en “observación” la menor de la embarazadas que sufrió “excoriaciones, hematomas y una herida en el muslo que no comprometieron su estado de salud ni su embarazo”.

“A las otras dos mujeres embarazadas se les hicieron ecografías y chequeos, y como estaba todo bien, y sus embarazos no corrían riesgos, se les dio el alta”, agregó.

Alejandre añadió que también se les dio el alta a la mayor de las mujeres heridas y al segundo custodio que sufrió “excoriaciones en el rostro” y “ya se encuentra bien”.

En tanto, una de las embarazadas lesionadas contó esta tarde, luego de recibir el alta médica, que los tiros salían disparados “de todos lados” y que uno de los vigiladores heridos la “salvó” porque la hizo tirarse al piso y la cubrió con su cuerpo.

Respecto a la investigación del hecho, Bianchi aseguró que el personal de Prosegur “frustró el robo” ya que los delincuentes escaparon sin llegar a robar nada.

Las fuentes policiales informaron que se montó un amplio operativo para dar con la banda y una recorrida especial por hospitales de la zona, ante la posibilidad de que uno de los delincuentes haya buscado asistencia ante una herida de bala.

Además, los pesquisas procuraban obtener datos de las filmaciones de las cámaras de seguridad del banco y de comercios o viviendas vecinas para poder atrapar a los criminales.


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