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El sospechoso de matar a Araceli podría ser un asesino serial con rasgos perversos

Por Rodolfo Palacios.

Un asesino frío. Una víctima indefensa. Un plan macabro. Una venganza. Un autosecuestro. Y un video guionado. La trama parece sacada de la saga de “El juego del miedo”, pero no es de ninguna película: forma parte de las sospechas que tienen los investigadores del crimen de Araceli Ramos, la joven de 19 años que desapareció el 30 de septiembre en la localidad de Tres de Febrero y que su cuerpo fue hallado esta madrugada  en un predio de General Paz y Crovara.

El principal sospechoso es el ex cabo primero del Grupo Albatros de la Prefectura Naval, Walter Vinader, de 39 años. Araceli había ido a una entrevista laboral en una casa de la calle Puán al 3.700, en la localidad bonaerense de Caseros. Allí encontraron huellas de Vinader, a quien además se le detectaron llamadas telefónicas con la chica. La dueña de la vivienda, Aída Amoroso, de 86 años,  también está desaparecida. Era la madre de un amigo suyo, Emilio Rezzónico, muerto en circunstancias extrañas, cuyo certificado de defunción estaba en poder de Vinader.

Vinader tuvo dos condenas en su contra.

Vinader tuvo dos condenas en su contra.

También trascendió que en poder de los investigadores hay un video que habría filmado el prefecto desplazado, en el que Araceli aparece leyendo un escrito en el que dice: “Verónica Celeste Fernández fue asesinada el 24 de noviembre de 2012 y sus asesinos son tres policías. Si me pasa algo son los mismos que le hicieron eso a Verónica”. Los pesquisas creen que el plan de Vinader era acusar a tres policías y  a su ex mujer por ese crimen. En febrero de 2011, esos tres policías lo detuvieron para que cumpliera una pena de tres años de prisión por falsificar el DNI de un compañero para sacar un crédito. En ese procedimiento le encontraron panfletos y escritos amenazantes en contra de una ex novia. No se descarta que el acusado fingiera un secuestro. “Todo lo habría programado para el 7 de octubre, el día de su cumpleaños”, dijo una fuente policial.

Es por eso que se creó un equipo de fiscales para investigar si Vinader tuvo que ver con otras tres muertes: la de Fernández, la de Amoroso y la su amigo Rezzónico.

“Si lo de los videos es verdad, puede pensarse que el autor tuvo un pensamiento bizarro, no existe exculparse de algo con un argumento tan infantil como el que pensaba usar. Sobre todo viniendo de una persona preparada que estuvo en una fuerza especial de seguridad”, opinó María Laura Quiñones Urquiza, perfiladora criminal y doctora en criminología y criminalística.

También analizó la foto del perfil de Facebook del acusado. “Se muestra con el uniforme de Prefectura, como una autoridad o referente.  Recordé el caso de Anders Behring, el noruego que mató a 77 personas: posaba con uniforme, como si su rango fuera superior al resto. En este caso no podemos hablar aún de serialidad, sí de eficiencia criminal al momento de matar. Faltan elementos. Si el acusado resulta ser el autor del crimen, estaríamos en presencia de un psicópata o de una persona con graves trastornos narcisistas”.

Araceli fue engañada a la cita.

Araceli fue engañada a una cita laboral.

El comisario retirado Raúl Torre, abogado y especialista en seguridad, ha trabajado en casos de serialidad. Para él, Vinader tiene rasgos psicopáticos. “No tengan dudas de que es un serial. Creo que de acuerdo al esquema físico se ha disparado a partir del caso Ángeles. El de esta chica tiene el mismo modus operandi, en cuanto a la disposición del cadáver. El video es fetichismo criminal, le permite al igual que si consevara un “fetiche” del crimen: prenda de la víctima, cabello, recortes de prensa. Es rememorar lo placentero que le ha resultado cometer el crimen”.

“Es un criminal que debe tener más de cuatro o cinco muertos, mirándole la cara te da miedo, es un asesino serial”, dijo el intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto.

El perfil de Facebook del sospechoso también fue analizado por los investigadores. Les llamó la atención su humor negro y machista. “Me echaron de la escuela por acosar a la maestra”, escribió. También compartió esta frase: “Soy el tipo de amigo que hasta te ayudaría a esconder un cadáver, pero si me traicionas, recuerda: sé cómo esconder un cadáver”.

“Faltan las pericias correspondientes, el escenario aventura que estemos en presencia de un psicópata serial, delictivamente peligroso. Un individuo que no tiene capacidad para experimentar un sentimiento de culpa, aunque no resulta inimputable. En su visión morbosa de los lazos sociales, puede distinguir el bien del mal, pero no pude sentir culpa por los hechos desvalidos”, dijo el abogado penalista Hubo López Carribero.

Una fuente policial que trabaja en el caso no descarta que haya reclutado más víctimas a través de un perfil falso de Facebook, aunque no está claro si el móvil era económico o, en el caso de Araceli, sexual. Hasta ahora no encontraron signos de violación. “El patrón común de las víctimas es que tenían una alta vulnerabilidad. Si se comprueba todo lo que creemos, este asesinato va a quedar en la historia criminal argentina. No hubo muchos asesinos con el grado de perversión que tuvo este”, confió la fuente.

La galería de asesinos seriales del crimen argentino tiene entre sus miembros a cuatro personajes tristemente célebres que ocuparon cientos de páginas en la crónica policial. Cayetano Santos Godino, el asesino de niños de principios del siglo XX, es uno de ellos. Carlos Eduardo Robledo Puch mató a once personas en 1972, Yiya Murano envenenó a tres amigas en 1979 y Francisco Laureana fue acusado de matar a 13 mujeres en 1975. Si se habla de psicópatas crueles y perversos, puede incluirse en la lista negra a Arquímedes Rafael Puccio, el jefe del siniestro clan familiar que secuestraba y mataba empresarios en la década de 1980.

Pero Vinader no sólo está imputado por el asesinato de Araceli sino también está sospechado por la desaparición de Aída Amoroso (86), quien fue vista por última vez a mediados de septiembre y era la madre de Emilio Rezzónico, un amigo suyo fallecido en circunstancias extrañas, que fue cremado y el certificado de defunción estaba en poder de Vinader.


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