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Cómo se preparó la batalla que no fue entre las barras de Independiente

Por Ignacio Ramírez.

Esta es una auténtica guerra de barras. Dos bandos antagónicos dispuestos a todo, que en otras épocas eran grandes amigos. Provocaciones por redes sociales, y la telaraña de una batalla que podría haber causado una matanza entre fanáticos de Independiente. La zona liberada estaba elegida. El grupo Los Diablos Rojos que comanda Pablo “Bebote Alvarez” y se ubica en la tribuna Sur de Libertadores de America, contra la oficial conocida como Somos Nosotros, liderada por César “Loquillo” Rodríguez quienes ocupan la tribuna norte.

La gesta de la batalla que no fue comenzó la semana pasada, cuando  Álvarez avisó indirectamente que su facción volvería a ocupar el sector norte, “desterrando” de ese lugar a los seguidores de Rodríguez. Del aviso, pasó a la acción. Bebote anotó en cuenta de facebook: “tómala vos dámela a mi vamos a la norte ya somos 1000…nos juntamos a las 16.30 hs en el mercado viejo de avellaneda (España y Colon )a 2 cuadra del carrefurt y a las 17.45 salimos caminando para Alsina y Bochini, llego el día que en independiente haya una sola barra unida x el bien de independiente”.

Los barras fueron arrestados antes del partido con Unión.

Los barras fueron arrestados antes del partido con Unión.

Dos días antes Loquillo era baleado mientras conducía su Peugeot 408. El autor del atentado sería un ladero de “Bebote”, Adrián ‘Tortuga’ García. El número dos de Bebote habría llevado a cabo este ataque en respuesta a un apriete que Loquillo le habría hecho a sus familiares la semana anterior. Pero las amenazas sufridas por Loquillo tienen larga data. Su familia, hasta su propio abogado, Rodrigo González temen por su vida desde comienzo de año.  En el 2012 le habían pegado un tiro en el corazón a Loquillo. Hoy sigue en rehabilitación. Hace un mes, lo detuvieron en Berisso pero nadie había pedido su captura. El último mes, la policía bonaerense detiene sistemáticamente a simpatizantes de la barra oficial antes de los partidos.

La previa a una emboscada sangrienta tuvo un fuerte operativo. Unos 750 policías detuvieron durante la tarde del viernes a 35 hinchas de la barra oficial, y secuestraron drogas, dos pistolas semiautomáticas, 2 revólveres, 10 facas y dos martillos. Lo curioso fue que de la barra disidente ni rastros. Ellos estaban muy cerca del allanamiento. En el club se teme que en realidad se este tratando de debilitar a la barra de Loquillo para favorecer al Bebote.

El operativo determinó que el partido Independiente-Unión de Santa Fe, previsto para anoche en Avellaneda por la undécima fecha de la B Nacional, fuera suspendido por decisión de la Agencia de Prevención de Violencia en el Deporte (Aprevide). El titular del organismo provincial, Oscar Boccalandro, justificó la medida con la obligación de “preservar la vida” de la gente ante el riesgo por “la presencias de armas de fuego” cerca del escenario del juego.

Pasaron años desde la época en que Bebote y Loquillo eran amigos  durante la gestión de Julio Comparada. Bebote luego se fue de viaje a Ibiza e Inglaterra y la hinchada quedé en manos de Loquillo. Hoy lo concreto es que Bebote quiere recuperar el reinado de la popular norte.  Dicen en voz baja que en el Rojo hicieron una tregua con Alvarez. Que cuenta con el apoyo del Sindicato de Camioneros de Hugo Moyano, empresarios, y futbolistas. En la oficial, dicen que en realidad es un rastrero, y lo acusan de haber robado materiales del club para construirse una pileta de su casa, y que cuenta con apoyo real de los dirigentes del club; unos 500 bonos así lo acreditan.

Para Alejandro Rodríguez, secretario de Deportes de la Provincia de Buenos Aires los barras se iban a Matar. Hay una facción que promete erradicar de la cancha al otro y nadie toma intervención.

La principal meta del presidente del Rojo, Javier Cantero fue, fuera del plano futbolístico, exterminar a la barra brava del Club. Perdió por goleada. Hoy no solamente tiene una barrabrava, sino dos que están dispuestas a todo, incluso a matar por el control total. Mientras tanto, el club se hace el distraído pero sin lugar a dudas se vive el peor infierno de la historia.


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