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Gracias a la tecnología el crimen de Angeles se encamina hacia su esclarecimiento

Por Rodolfo Palacios.

En los últimos tiempos, la mayoría de los casos policiales emblemáticos quedaron envueltos en el misterio. O volvieron a foja cero por falta de pruebas o errores en la investigación. Testigos falsos, pericias contaminadas, pistas sin profundidad, escenas del crimen descuidadas, entre otros factores, atentaron contra la resolución de los crímenes. “Tiempo que pasa, verdad que huye”, es la frase trillada pero cierta que acuñó el célebre padre de la criminalística, Edmon Loccard.

Pero en el crimen de Ángeles Rawson, la adolescente de 16 años que fue asesinada el 10 de junio y por cuyo homicidio está detenido Jorge Mangeri, el portero del edificio de Ravignani 2360, donde vivía la víctima, parece estar encaminado de la mano de dos elementos claves en la investigación moderna: el ADN y la tecnología. Hasta ahora, la prueba más determinante contra el imputado es el perfil genético hallado en las uñas de Ángeles. Eso demuestra que la chica se defendió mientras la atacaban.

El único acusado por el crimen es el portero.

El único acusado por el crimen es el portero.

Ahora, los investigadores buscan analizar unas 60 cámaras de seguridad que hay en 15 cuadras a la redonda para detectar los movimientos de Mangeri. “Se puede decir que las estamos mirando hasta con lupa. No perdemos ningún detalle. Nos llama la atención que la noche del crimen a Mangeri se lo ve caminando con la esposa. Hay movimientos extraños, que quizá en otro contexto pasarían inadvertidos. Pero en medio de esta investigación, cobran otro matiz”, dijo a CyR una fuente de la División Comunicaciones de la Policía Federal.

Está claro que una imagen de video no es prueba suficiente como para condenar a una persona, pero es un elemento que aporta.

Tanto a nivel judicial como policial, los investigadores creen que el caso está resuelto. Aunque quieren trabajar con precisión y prolijidad para que las garantías del acusado no sean vulneradas ni se dé lugar a pedidos de nulidad por parte de los abogados defensores.

Justamente el juez que investiga el crimen de Ángeles Rawson, Javier Ríos, resolverá en las próximas horas un pedido de nulidad de la detención del portero, único detenido por el crimen. Según trascendió, el magistrado rechazará el planteo para luego elevar a la Cámara del Crimen tanto la nulidad como la apelación al auto de procesamiento y prisión preventiva formuladas por el abogado defensor de Mangeri, Miguel Ángel Pierri.

El juez tiene previsto tomarle hoy declaración testimonial a uno de los hermanos de Angeles, Juan Cruz, y  a una mujer que el envió un mail a la fiscal Paula Asaro en la que pedía que investigaran al portero.

La defensa del encargado, que sigue detenido en la cárcel de Ezeiza desde el sábado 15 de junio acusado del delito de “homicidio agravado por alevosía”, que prevé una pena máxima de cadena perpetua, pidió la nulidad de su detención y reclamó su libertad y sobreseimiento definitivo. Se cree que la Cámara del Crimen tardará al menos 20 días para resolver los planteos y determinar si confirma o revoca el procesamiento con prisión preventiva de Mangeri.

De todos modos, si bien en este caso se puede prescindir de un móvil (hubo condenas que se ejecutaron sin el cadáver ni el móvil del asesinato), en contra de la investigación puede decirse que aún no confirmaron cuál fue la escena del crimen. “Es fundamental también saber si las heridas que Mangeri tiene en la ingle se corresponden con un acto de defensa de la víctima ante un ataque sexual”, dijo una fuente con acceso al expediente.

Otro interrogante es por qué fue asesinada Ángeles. ¿Vio algo que no debía ver? ¿el honor del acusado estaba en juego? ¿prefiere ir de por vida a la cárcel por asesino y no atenuar su situación por un secreto inconfesable?, ¿hubo cómplices o encubridores? Los pesquisas buscan responder esas respuestas.


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