| Juicio oral

Macarena Mendizábal: 3 años de prisión para el piloto que la dejó en estado vegetativo

Santiago Silvoso no irá preso hasta que la sentencia esté firme. El dolor de la familia de la víctima.

Macarena salía de un boliche cuando fue atropellada.

El ex corredor Santiago Silvoso fue condenado este martes a 3 años de prisión de cumplimiento efectivo, pero que quedará en suspenso hasta que el fallo esté firme, en el juicio que se le siguió por atropellar en 2015 al vehículo en el que estaba la joven Macarena Mendizábal, quien desde entonces está en estado vegetativo.

Además, la jueza condenó a cuatro años de inhabilitación para conducir vehículos a Silvoso, de 40 años, quien continuará libre hasta que la sentencia quede firme, y que deberá cumplir tres medidas cautelares para gozar de ese beneficio.

«Voy a apelar todo lo que tenga que apelar», dijo Adriana Aruj, la madre de Macarena, tras el veredicto dictado este mediodía por la jueza María Cecilia Maiza, a cargo del Tribunal Oral Criminal N° 24 de la Ciudad de Buenos Aires.

Aruj habló con los medios a la salida del Tribunal, cuando señaló que «lo que no soportamos, por eso se armó tanto lío en la sala, es la falta de respeto, la madre (de Silvoso) sobrándonos… Ellos nunca tuvieron don de gente».

«Ojalá que lo de Macarena deje un mensaje de lo mal que están las leyes, vamos a seguir luchando para que vaya preso», agregó.

Lo que sucedió tras la lectura del veredicto fue que la madre del imputado dijo a viva voz que «ella también era una madre del dolor», sabiendo que en las primeras filas se encontraban varias madres de esa asociación que desde el comienzo acompañó a la familia de Macarena.

Esta situación generó un cruce verbal con los familiares del condenado y hubo que evacuar la sala frente a la crisis nerviosa que sufrió el papá de Macarena y otros familiares, quienes calificaron como «una provocación» de Silvoso el hecho que nunca pidiera perdón ni tuviera gestos de arrepentimiento.

En cambio, el ex corredor que participó en la Fórmula Metropolitana, entre otros categorías de automovilismo, pareció desafiar a los familiares de las victimas durante el juicio.

«No respetan el dolor; yo estuve con mi hija internada y Silvoso estuvo viajando por el mundo, fue un acting todo lo que hicieron, él es un acting, pero la condena social no se la saca nadie», señaló Aruj.

Sobre el fallo, Roberto Schlagel, el abogado de la familia Mendizabal, dijo a Télam que «es justa la condena en cuanto a la imputación, pero nosotros no compartimos esa imputación porque para nosotros hay dolo. Si no hay dolo en este caso, no lo hay en ninguno».

«Si hubiera chocado y a Macarena le hubiera fractura la clavícula era la misma pena, y Macarena esta en estado vegetativo, la pena frente al daño ocasionado es irrisoria», agregó el letrado.

Por su parte, Viviam Perrone, referente de Madres del Dolor que estuvo presente en el juicio, señaló que «el fallo es una miseria. Es lo que decimos siempre, nadie entiende lo que significa una muerte vial, porque mueren 20 personas por día por fallos como este».

«Lo que más dolió fue su mirada amenazante y que la madre diga que era una madre del dolor; eso significa que no tiene idea de lo que es pasar por lo que pasa la familia de Macarena. Lo que debemos hacer es modificar la ley, cuando hay más de un agravante debe ser juzgado como homicidio por dolo eventual», precisó Perrone.

El 5 de abril de 2015, Macarena había ido a bailar a un boliche de la Costanera porteña cuando a la madrugada el vehículo en que circulaba fue embestido por Silvoso, quien manejaba con 1,46 gramos de alcohol por litro de sangre, el triple de lo permitido.

Silvoso fue condenado por «lesiones culposas leves en concurso ideal con lesiones culposas gravísimas», pero la familia había solicitado un cambio de carátula por el delito de «lesiones gravísimas con dolo eventual», contemplado en el artículo 91 del Código Penal, y una condena a diez años de cárcel.

Además, Silvoso podrá seguir en libertad siempre que cumpla como medida cautelar algunas reglas de conducta, como la prohibición de salida del país, comparecer una vez por mes al Tribunal para certificar su cumplimiento y mantener informado su lugar de residencia.