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Denuncian a Macri y a la cúpula de la AFI por el apriete al juez Carzoglio

Es por haber enviado espías a entrevistarse con el juez y pedirle que detuviera a Pablo Moyano.

Macri y Arribas, el jefe de la AFI.

Los coletazos del escándalo D´Alessio parecen ser interminables. Tres legisladores nacionales denunciaron hoy al presidente Mauricio Macri y a la cúpula de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) por haber “apretado” al juez de Garantías de Avellaneda Luis Carzoglio para que el año pasado ordenara el arresto del sindicalista camionero Pablo Moyano en la causa por la que se investigaba a la barrabrava de Independiente, club presidido por su padre Hugo.

La denuncia fue presentada hoy por los legisladores kirchneristas Marcelo Fuentes, Leopoldo Moreau y Rodolfo Tailhade, integrantes de la Comisión Bicameral de Control de Organismos de Inteligencia, tras la presentación que realizaron la semana pasada Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, los titulares de la AFI, quienes reconocieron la visita que dos agentes le hicieron al juez Carzoglio.

Los denunciados fueron Macri, Arribas (amigo personal del Presidente), Majdalani, y los directivos de la AFI Juan Sebastián Destéfano y Fernando Di Pascuale, por los presuntos delitos de incumplimientos de los deberes de funcionario público, dádivas y por violación de la ley de inteligencia y recordaron que al art. 256 bis, segundo párrafo, del Código Penal establece “Si aquella conducta estuviera destinada a hacer valer indebidamente una influencia ante un magistrado del Poder Judicial o del Ministerio Público, a fin de obtener la emisión, dictado, demora u omisión de un dictamen, resolución o fallo en asuntos sometidos a su competencia, el máximo de la pena de prisión o reclusión se elevará a doce años”.

Claro que la explicación que dieron Arribas y Majdalaini para el encuentro los espías enviados a ver a Carzoglio fue otra. Obviamente, se desligaron del apriete. Dijeron que necesitaban saber si iba a ordenar el arresto de Pablo Moyano por las consecuencias que se pudieran generar, como manifestaciones, movilizaciones y eventuales paros de los camioneros, que podrían derivar en desabastecimientos o problemas de ese tipo. Algo así como una visita preventiva.

Carzoglio no ordenó el arresto de Pablo Moyano y fue suspendido de su cargo. Se le inició un jury por casos de supuestos mal desempeño en otras causas. Antes de que eso ocurriera Carzoglio dio una inusual conferencia de prensa en la puerta de los tribunales de Avellaneda en la que denunció que su familia había sufrido amenazas y que había sido sometido a presiones no sólo del Gobierno, sino también de los grandes medios oficialistas, como La Nación y Clarín, que lo someterían a una campaña de escarnio.

Lee: El juez rechazó el arresto de Pablo Moyano por falta de pruebas

Los denunciantes dijeron que “lo que escuchamos en la reunión no tiene que ver con la inteligencia sino con la participación de la AFI en una maniobra delictiva desplegada en medio de una operación política que interesaba particularmente al Gobierno Nacional, lo cual está muy lejos de constituir un hecho que resulte alcanzado por el trabajo parlamentario de la Bicameral. Antes bien, requiere de una intervención jurisdiccional urgente atento la gravedad institucional de la cuestión”.

Cuando se refirió a la visita de los dos espías, Carzoglio reconoció en una entrevista que “dos funcionarios reconocidos de la AFI se reunieron conmigo en mi oficina y me dijeron que el Presidente estaba interesado en la causa Moyano”. “¿Sabe que le contesté? Que necesito hablar con el señor presidente, pero no de justicia, del país. Porque este país no lo puede manejar él solo”, agregó. Los denunciantes dijeron que el juez dijo que “ofreció testigos, capturas de mensajes de whatsapp y hasta los nombres de las personas que se acercaron a su juzgado para intentar torcer su voluntad en torno a la causa por presunta asociación ilícita con la barrabrava de Independiente”.

Los legisladores dijeron además que habían tomado conocimiento de reuniones de fiscales del Departamento Judicial de Lomas de Zamora con funcionarios de la AFI, en particular para acordar diversas maniobrar para lograr el arresto de Pablo Moyano. Quienes fueron “a visitar” al juez fueron los directivos de la AFI Juan Sebastián Destéfano y Fernando Di Pascuale.

“Enviar a dos altos funcionarios, con rango de director, uno en el área jurídica y el otro especialista en prevención de lavado de activos, a fin de averiguar por un posible paro y disturbios, entraría en el terreno de lo insólito sino fuera por su extrema gravedad, pero en lo que importa aquí revela claramente que se trataba de un asunto de máxima importancia para la AFI, y no una simple tarea de reunión de información, aun fuera de la ley.

“No debemos soslayar que el propio magistrado afirma que: “En ese momento me anticiparon que me iban a enviar un borrador con la orden de detención para facilitarme la tarea. A las dos horas tuve el borrador ese. Después tuve dos o tres intercambios por WhatsApp con Di Stéfano. En uno me preguntó si yo necesitaba algo y en el otro si ya me había llegado la causa. (…) Ellos actúan por instrucciones de un superior. No puede ser que la Agencia Federal de Inteligencia actúe de forma autónoma a la Presidencia”, resumieron los denunciantes. La causa quedó radicada en el juzgado federal N° 12, a cargo de Sergio Torres.