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El papel clave de Lorenzetti para blindar a Ramos Padilla y vaciar a Stornelli

El juez de la Corte envió señales para se frene el pedido de la causa vía Julián Ercolini.

Lorenzetti y Rosenkrantz, enfrentados por la presidencia de la Corte.

Cuando estalló el escándalo que involucra a Marcelo D´ Alessio y al rebelde fiscal federal Carlos Stornelli, hace casi dos meses, en los pasillos de Comodoro Py se creía que se trataba de una explosión controlable, similar al caso reciente del juez federal Luis Rodríguez (también acusado de cobrar un soborno) o al del fenomenal patrimonio del camarista Eduardo Freiler, ya fuera del Poder Judicial. Dos asuntos con idéntica solución: Freiler renunció y las pesquisas en su contra entraron en un punto muerto. Si Rodríguez renuncia, cómo está analizando según allegados, sucedería lo mismo, dicen en Retiro.

En el caso de Stornelli se especulaba con que la Cámara Federal marplatense, donde juegan fuerte los hermanos Fernández (Sergio y Javier), se iba a pronunciar por remover a Alejo Ramos Padilla de la causa y se iba a excarcelar de inmediato a D´ Alessio. Pasaron los días y el escenario es diametralmente opuesto: D´ Alessio sigue preso y Ramos Padilla está confirmado al frente del caso que destapa lo peor del funcionamiento del fuero federal.

Con ese respaldo, firmado por los camaristas el viernes último, Ramos Padilla volvió a citar a Stornelli. Como el fiscal faltó por cuarta vez, lo declaró en rebeldía. Aunque no lo va a detener, significa que no está a derecho y su abogado ya no puede tener acceso al expediente.

El actor más silencioso de esta trama es Ricardo Lorenzetti. Quizás también sea el más determinante. El juez de la Corte cuenta en la intimidad de su despacho que ni bien estalló el escándalo, funcionarios de la vocalía de Carlos Rosenkrantz querían emitir un comunicado en el CIJ respaldando a Stornelli de la presunta operación de presos K que denuncia Elisa Carrió. Sería un habitual llamado a defender la república.

El presidente de la Corte llegó al extremo de comparar a Stornelli con Alberto Nisman y a decir internamente que era preciso blindar al fiscal. El ex presidente le mandó a decir que se quedaría y que ni siquiera Elena Highton de Nolasco lo respaldaría. El plan se canceló. Y no sólo eso. Unas semanas más tarde todos los jueces firmaron una acordada para darle dos cargos y un coche. Un modesto apoyo. Mejor que nada.

Lorenzetti es el juez de la Corte que mejor conoce las andanzas de D´Alessio. Nunca lo admitirá en público pero el presunto estafador conoce hace años a Gustavo Cinosi, influyente lobbista cercano a la embajada de EE.UU. y muy ligado a Lorezentti, como ha explicado CyR.

Cinosi y D´ Alessio arrancaron muy bien pero terminaron mal. El motivo de esa ruptura Lorenzetti se lo guarda pero cuando se inició el periplo actual entendió rápidamente donde no debía estar.

Las fuentes aseguran que hizo tres movimientos inmediatos. Llamó a Ramos Padilla para ofrecerle apoyo en todo lo que pudiera requerir, contactó a Miguel Pichetto para garantizar que el juez fuera escuchado en máximo secreto en la Comisión Bicameral de Seguimiento de los organismos de Inteligencia y, finalmente, lo más importante, le pidió a Julián Ercolini que desistiera por completo de reclamar la causa, como había hecho en un principio. Y Ercolini obedeció.

Para el juez federal fue una encrucijada porque es muy cercano a Clarín y todo el sistema de influencias que habilita las piruetas de D´Alessio pero lo cierto es que Lorenzetti ha sido desde siempre su gran promotor y cuando manejaba la Corte le daba trato VIP.

En las sombras, con sigilo, el ex titular de la Corte vuelve al ruedo y gana en centralidad, como se vio la semana pasada, con la recuperación del control del Centro de Información Judicial, eje de una violenta disputa cuando Carlos Rosenkrantz lo desplazó de la presidencia del máximo tribunal.

Quienes lo tratan dicen que trae un discurso durísimo contra Cambiemos. Algunos lo atribuyen a su cada vez más familiar trato con Enrique “Coti” Nosiglia que quiere una PASO con Martín Lousteau contra Macri. Otros, más osados, alegan que Lorenzetti entiende que el tiempo de Rosenkrantz en la presidencia ya se comienza a terminar.