| Columnistas

Cambios clave en la justicia penal

Por Martín Casares*

La Argentina inició el siglo XXI con una justicia penal diseñada para resolver los problemas de un régimen monárquico del siglo XVIII. No es una exageración; no hemos logrado instaurar grandes cambios en el sistema heredado de la corona española.

Desde hace dos años el Gobierno implementa reformas centrales para que la justicia penal sea más efectiva y rápida. Gracias a iniciativas de los Ministerios de Justicia y Derechos Humanos y de Seguridad, y el apoyo de los principales bloques opositores, el Congreso aprobó importantes leyes.

Con la ley de Juicio Unipersonal, se agilizan los tiempos en la etapa de debate oral. Antes, las causas que llegaban a juicio requerían la presencia de tres jueces y hoy pueden realizarse con uno solo, lo que redujo en un 67% los tiempos de fijación de audiencias.

Como consecuencia de estas medidas silenciosas, y por primera vez en la historia, en 2017 el porcentaje de condenados superó al de procesados, pese a que aumentó un 14% la cantidad de detenidos en cárceles federales.

Para este año se prevé aprobar las reformas del Ministerio Público Fiscal y del Código Penal, la implementación del sistema acusatorio a nivel federal, la nueva ley de responsabilidad penal juvenil y el fortalecimiento de los juzgados federales en las provincias.

La gran reforma del sistema penal está en pleno proceso de implementación. Estamos más cerca de cumplir con uno de los principales objetivos del Programa Justicia 2020: lograr una justicia moderna, ágil, transparente e independiente.

*Jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación

Fuente: La Nacion.


Compartir: